Los extranjeros en la Argentina tienen los mismos derechos humanos y civiles que los nacionales. No así los derechos políticos, entre los cuales se podria incluír el de peticionar a las autoridades, o sea hacer manifestaciones, marchas, etc.
De todos modos, es un poco fuerte que vengan a vivir cobrando prestaciones sociales varias sin trabajar, o al solo efecto de usar hospitales, escuelas, universidades, etc. Quizás los derechos sociales, como los políticos, se pudieran limitar a extranjeros residentes, que hayan aportado por lo menos durante un cierto tiempo. Los extranjeros transeúntes tendrían que entrar con cobertura médica y podrían ser expulsados si participaran en cortes, disturbios, etc. que no sean delitos.
Si cometen delitos, los extranjeros deben cumplir la pena en el país, antes de ser expulsados. Si únicamente se los deportara, se les estaría dando una enorme ventaja que sería un gran incentivo para venir a delinquir aquí.
Hay un venezolano preparado que se hizo rico con Treego. Su explotación fue muy temporaria. La ineptitud de los nacionales abusados por la política, en cambio, es definitiva. NADIE en su sano juicio querría darle trabajo a un hermano piketero, tan inservible como reclamante. Que te quieran explotar es malo, pero que no te quieran tomar ni gratis es peor.