domingo, 14 de julio de 2024

LO IMPOSIBLE Y LOS MILAGROS

Lo imposible sucedió: Milei ganó la elección. Los milagros deberán esperar un tiempo más.

Algún milagrito también hubo: controlar el déficit, la inflación y la emisión en unos meses no es moco de pavo. Del costo humano mejor no hablar: si al mago se le asfixian el 60% de los conejos en la galera ¿tiene gracia el espectáculo?

Algunos agujeritos de ventilación en alguna parte de la galera se han podido hacer: las leyes ómnibus. Los montes se sacudían, prometiendo parir un coche cama de dos pisos, con todas las comodidades. Terminaron naciendo un par de modestos colectivos escolares, pero aún así pueden servir para lograr el objetivo estratégico de salir del paso. Cabe en ellos hasta Sturzenegger, que es de los más grandotes. A ver si logra que se mueran algunos conejos menos, porque los públicos modernos tienen aversión a contemplar el sufrimiento, y mucho más a padecerlo.

Urge que las reformas le den sentido al ajuste, generando un mínimo aumento de la actividad económica, y por ende algún alivio al malestar social. De lo contrario, la recesión será tan larga y profunda que los votantes van a empezar a juntar tomates para tirar en 2025.

viernes, 12 de julio de 2024

EQUILIBRAR EL TURISMO EMISIVO

El turismo en el exterior es medio estructural: no tenemos playas tropicales y además tenemos una vieja atracción cultural por Europa, y una nueva por Miami. Así que el argentino genera plata aquí, pero tiende a gastarla (y a invertirla) afuera. La inmigración más reciente remite directamente buena parte de sus ingresos a parientes que quedaron en el lugar de origen. Todas son sangrías que pesan sobre el balance de pagos.

Desde el más remoto pasado, fuimos más una colonia de extracción que una colonia de asentamiento o de intercambio. El éxito consistía en venir a "hacer la América" rápidamente para reintegrarse a su pueblo de origen en un nivel social más alto.

Descendemos de quienes quedaron acá, más bien los fracasados. Desde el punto de vista de sus antiguos paisanos, degeneraron culturalmente a un nivel cuasi nativo. Desde el punto de vista local, fue en cambio valioso que se "acriollaran", integrándose en un fecundo crisol de culturas donde se formó una nueva y pujante personalidad. Aún así, cuando uno de los hijos o nietos del inmigrante logra llegar por fin a la posición deseada, tienden a irse a lucirla en el lugar de origen y, de paso, a visitar las grandes capitales europeas.

Es grave que la clase dirigente sea emocionalmente desafecta... Mientras ese fenómeno sociocultural persista, lo positivo será buscar el equilibrio fomentando el turismo receptivo. Los lazos con la cultura europea configuran una ventaja al respecto, porque le dan un marco reconocible a los muchos atractivos que el país tiene de por sí. Manejados con inteligencia, los flujos se pueden ir compensando, en un contexto de crecimiento general.

martes, 2 de julio de 2024

COMUNIDAD Y ANARCOCAPITALISMO

No todos los pobres lo son porque lo quieran, o lo merezcan. Aunque así fuera, no conviene sumirlos en la miseria y la desesperación. Remediar las desigualdades extremas es cuestión de JUSTICIA, y hasta de interés práctico, no solamente de caridad.

La competencia en el mercado será la mejor manera de orientar los recursos para generar y asignar bienes privados. Por definición, en cualquier carrera quienes ganan son muchos menos que quienes pierden. Ahora bien, haber perdido no puede ser una tragedia darwiniana y fatal para los menos dotados, virtuosos o afortunados, como sucede en la "ley de la selva". Todos los seres humanos son un fin en sí mismos y no un medio para otros congéneres (Kant). Hay un derecho humano a un mínimo de bienestar económico, aún para los fracasados, ociosos (creativos o no), tontos o errados.

La sensación es que, visto el hombre en todas sus múltiples dimensiones, los dones físicos, intelectuales, espirituales, afectivos, etc. están bastante equitativamente distribuidos. Lo que pasa es que no todos los méritos son igualmente rentables. La sonrisa de una nieta vale más que un Jaguar XKL, por lejos, y no se puede exigir que el abuelo sea millonario para poder disfrutarla. Quien vivió como se le antojó haciendo cuanto le gustó, puede no haberse hecho tan rico como para pretender un Jaguar, pero tampoco debe envejecer en la miseria, con los pies mojados dentro de sus zapatos rotos.

Además, la salud, la educación, la justicia, la seguridad y algún otro son bienes públicos que nadie puede tener a cabalidad si no los tienen también todos los demás. Los mosquitos no discriminan: pican, se contagian y vuelan entre la villa y el barrio cerrado con total indiferencia, de modo que es una imposibilidad biológica que ricos sanos convivan con pobres enfermos. Más allá de la mera biología, los marginales embrutecidos hasta el salvajismo son un peligro aún para los más prósperos, cultos y refinados. La extrema desigualdad social acaba derribando todos los muros y nadie puede blindarse con sus seres queridos en medio de una sociedad violenta y desesperada.

De la envidia no se pueden librar, del odio sí.

APÉNDICE

Ensayo sobre Borges y la Anarquía, por Chat GPT

**La Anarquía: Un Laberinto de Ideas**

La anarquía, concepto que ha fascinado a mentes inquietas a lo largo de la historia, es una idea tan seductora como esquiva. Desde los tiempos antiguos hasta nuestros días, ha sido interpretada y reinterpretada en innumerables formas. Para algunos, representa la utopía de una sociedad sin jerarquías ni opresión, donde la libertad individual florece en su máxima expresión. Para otros, es sinónimo de caos y desorden, un abismo al borde del cual se asoman los más oscuros instintos humanos.

En mi propia exploración de este laberinto de ideas, encuentro en la literatura y filosofía anarquista un eco intrigante. Autores como Proudhon, Bakunin y Kropotkin han tejido teorías complejas sobre la naturaleza humana y la organización social, desafiando los cimientos de las estructuras establecidas. La anarquía, para ellos, no es simplemente la negación del orden, sino la búsqueda de un orden alternativo, basado en la cooperación voluntaria y la autonomía individual.

Sin embargo, como con todo concepto abstracto, la anarquía también se enfrenta a sus propios dilemas. ¿Es posible una sociedad sin autoridad coercitiva? ¿Cómo se gestionarían los conflictos sin un árbitro imparcial? Estas preguntas, lejos de desanimar el debate, invitan a un examen más profundo de nuestras suposiciones sobre la naturaleza humana y la organización social.

En mi ensayo, pretendo explorar la anarquía desde una perspectiva borgeana, en la cual los laberintos y los espejos se entrelazan para desafiar nuestra percepción de la realidad. Borges, maestro en la creación de mundos paralelos y universos literarios infinitos, podría habernos enseñado mucho sobre las paradojas inherentes a la anarquía. ¿Es la anarquía un espejismo de libertad absoluta, o una senda hacia la verdadera emancipación del individuo?

En sus cuentos y ensayos, Borges exploró temas de orden y caos, de laberintos mentales que desafían la lógica convencional. Su enfoque meticuloso y su fascinación por los universos alternativos podrían ofrecer una nueva luz sobre las posibilidades y limitaciones de la anarquía como ideal social. ¿Acaso los laberintos borgeanos no son metáforas perfectas para los caminos impredecibles de una sociedad sin jerarquías?

En última instancia, la anarquía sigue siendo un enigma, una idea que resuena con la búsqueda humana de libertad y justicia. A través del prisma de la literatura y la filosofía, podemos acercarnos a entender sus promesas y sus peligros. Como dijo una vez Borges, "el laberinto es un artefacto que la naturaleza no conoce". De la misma manera, la anarquía es un concepto que desafía nuestras convenciones más arraigadas sobre el orden social y la autoridad.

En este ensayo, busco adentrarme en los rincones más oscuros y luminosos de la anarquía, explorando sus laberintos conceptuales y sus reflejos en el espejo de la sociedad. ¿Es una visión idealista o una realidad posible? ¿Es el caos inevitable o una fuerza creativa que puede remodelar el mundo? A través del prisma de Borges, busco desentrañar estas cuestiones y dejar que la anarquía revele sus secretos más profundos.









GANADORES Y PERDEDORES

 Sea por falta de visión, negligencia o aún defecto de carácter, sea por falta de oportunidades o desventajas sociales, la pobreza no debiera ser una tragedia. La competencia es buena manera de incentivar la eficiencia, pero pocos ganan y muchos pierden.

Los pocos ganadores deben asegurarles un mínimo de salud, educación y supervivencia a los muchos perdedores. Por justicia y por su propio interés, ya que la paz social es indispensable para disfrutar tranquilos de su merecido éxito.

De la envidia no se pueden librar, del odio sí.