TRISTE HISTORIA
Cuando López Murphy quiso salvar la convertibilidad rebajando un 13% los sueldos de la administración pública, la Franja Morada lo hizo echar inmediatamente.
Cuando se desencadenó la crisis del 2001, y la convertibilidad saltó por el aire, el dólar se fue a más de 4 pesos y después se estabilizó en 3,40.
Con la rebaja propuesta por López Murphy, un ingreso de 1.000 pesos/dólares hubiera quedado en 870 pesos/dólares. Después de la crisis, quedó en 1.000 pesos, equivalentes primero a 250 dólares, para quedar luego en 294 dólares. Peor negocio, imposible.
Cuando me jubilé en 2017, el dólar estaba a 20 pesos, así que mi jubilación de 20.000 pesos equivalía a 1.000 dólares. Hoy, mi jubilación de unos 600.000 pesos, con el dólar a 1200, equivale a unos 500 dólares, después de haber estado a 200, cuando el dólar llegó a 350. Cuando aumenta, toca los 300... Es casi imposible que algún día vuelva a los 1.000 originales...
Si con un "insensible" como López Murphy estuviera cobrando el equivalente a 870 dólares en vez de 1.000, tendría 1.044.000 de pesos en vez de 600.000...
El envilecimiento de la moneda es letal para quienes tienen ingresos fijos, entre los cuales los jubilados son los más inermes... ¡hasta ahora!
¿Estamos o no estamos peor que en el 2001?
LA CAUSA
Me parece perfecto que todos los mayores tengan un ingreso, porque no haber hecho aportes no es siempre culpa de ellos.
Lo terrible es llamarlo "jubilación" y que los recursos salgan del fondo destinado a pagar las verdaderas jubilaciones.
Es una prestación social que debiera salir de Rentas Generales. Lo mismo vale para las AUH y los múltiples y diversos planes de ayuda social.
Cómo si ésto fuera poco, los bonos en dólares del Fondo de Sustentabilidad se los robó Ventajita para regalarlos en la Bolsa. ¡Era un FULLERO nomás!
EL EFECTO
Llovieron toneladas de piedras sobre el Congreso y la Policía cuando se trató de ajustar las jubilaciones por inflación... algo que se votó favorablemente de todos modos.
Se comieron un semestre, pero en fin, era mejor que la fórmula perversa anterior: la más baja entre los aumentos de salarios o el incremento de la recaudación de la ANSES. Como hay demora entre el aumento de los sueldos y el de la recaudación previsional y para cada ajuste de las jubilaciones se tomaba el porcentaje MENOR, los jubilados SIEMPRE perdían.
Después se congeló directamente... con migajas por decreto...
Después volvimos a los salarios, que en general pierden contra la inflación, que para eso está. Ahora estamos con inflación: cuando es alta, se refleja con dos fatales meses de demora; cuando es baja, congela la miseria.
Lo grave es que todos los porcentajes de aumento se calculan sobre una base que ya está muy deteriorada, por lo cual el valor real de las jubilaciones SIEMPRE tiende a quedar cada vez más bajo. De hecho, las jubilaciones tienden a evolucionar hacia la mínima, que es la que cobra la mayoría.
Es un pésimo negocio para TODOS, porque los jubilados gastan sus ingresos, con lo cual su plata se distribuye enseguida entre quienes realmente producen las mejores cosas. Ellos a su vez reinvierten, dan trabajo y pagan impuestos. Si en cambio el Estado incauta los fondos, los despilfarra o se los roba directamente, lo cual alienta actividades menos productivas, como el atesoramiento y la fuga.
El Socialismo del Siglo XXI resultó más manchesteriano que el laissez faire. Qué va, es una especie de remedo esperpéntico del capitalismo salvaje en clave circense, producido en el manicomio.
LA BURLA
La ANSES tiene por objeto pagarles a los jubilados las mejores jubilaciones que pueda. Cuando en vez de hacerlo les da crédito ¡¡LES ESTÁ PRESTANDO SU PROPIA PLATA!!
Además, además de haber perdido miles de juicios, la ANSES sigue pagando mal, obligando a cada jubilado a pleitear por años y años con sucesivas apelaciones. El objetivo atroz es bicicletearlos hasta que se mueran, porque los herederos pierden prioridad en el pago. Cuando por fin ganan, la ANSES liquida mal, tanto el retroactivo como el nuevo monto de la prestación mensual. Sigue otro incidente judicial por la liquidación. El gran inventor de todas esas trampas fue Massa... pero todos, quién más quien menos, se prendieron.
LA SOLUCIÓN: ORGANIZARSE
Seguiremos estando cada vez peor hasta que nos hagamos VISIBLES en los medios y TEMIBLES en las urnas. Somos cada vez más, porque la población envejece. Desde de la Rua no tenemos un líder inmerso en nuestros temas. Anda por ahí una diputada, pero tiene muy poca garra y parece mercenaria. Ni se la ve ni se la oye. Sus logros = cero...
Tenemos preparación y experiencia como para organizarnos en una estructura gremial que aparezca en los medios, hable, denuncie, negocie y FOMENTE LA FORMACIÓN DE COMISIONES PERMANENTES Y ACTIVAS EN TODOS LOS PARTIDOS POLÍTICOS.