lunes, 22 de diciembre de 2025

MENTIRAS, BOLAZOS Y ESTADÍSTICAS [LIES, DARN LIES AND STATISTICS]

 El 22/12 a las 07:51, en

 https://x.com/i/status/2002138529896214756,

el Ministro cacarea:

"Resumen de una gran semana:

✅ Presupuesto: media sanción.

✅ Actividad económica: +5,3% interanual.

✅ Crecimiento acumulado en los primeros 7 trimestres: 4,5%, el más alto de los últimos 20 años. 

✅ Superávit comercial noviembre: 2.500 millones, 4 veces lo proyectado por el REM [Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA].

✅ Récord de exportaciones en cantidades.

✅ Superávit energético acumulado récord (6.900 millones).

✅ Exportaciones de Manufacturas Industriales:  4to mes más alto de los últimos 11 años. 

✅ Pobreza: 27,5 por ciento [10,8 puntos porcentuales menos respecto al mismo mes del año pasado y 27,3 puntos porcentuales menos desde el inicio de la gestión].

✅ Inflación mayorista: 1,6%, 24,3% interanual.

✅ Empleo: +238 mil puestos de trabajo en los últimos 12 meses.

✅  Riesgo país más bajo desde 2018 (560)."

Las estadísticas son verdades que parecen mentiras. Cuando uno se está ahogando en una hoya de cinco metros de agua, de poco sirve que le cuenten que el arroyo tiene un metro de profundidad en PROMEDIO. Los datos recopilados seguramente sean ciertos. La pregunta es si son suficientes...

La distribución es muy despareja, el ajuste más doloroso de lo que se lo hubiera podido hacer y la transformación de la matriz productiva está cobrando ribetes traumáticos. Sin embargo, hay un consenso: mal, lo que se dice mal, estábamos antes, no ahora.

Con la misteriosa intuición de los niños y los perros, que sin entender nada todo lo comprenden, la gente conserva la esperanza. El pueblo, callado y sufriente, cuando tiene que votar, vota, apoyando con firmeza al gobierno en las elecciones. Aguanta que la gestión sea torpe, a veces brutal, porque siente que el rumbo está más o menos encaminado, que es por ahí.

Vox populi vox Dei


LIES, DARN LIES AND STATISTICS

On December 12th, 07:51 hours, at

https://x.com/i/status/2002138529896214756,

the Minister crows:

“Summary of a great week:

✅ Budget: passed by the Lower House.

✅ Economic activity: +5.3% year-on-year.

✅ Accumulated growth over the first 7 quarters: 4.5%, the highest of the last 20 years.

✅ Trade surplus in November: 2.5 billion, four times what was projected by the REM [Argentine Central Bank Market Outlook Survey].

✅ Record exports, by volume.

✅ Record accumulated energy surplus (6.9 billion).

✅ Industrial manufactured exports: 4th highest month in the last 11 years.

✅ Poverty: 27.5 percent [down 10.8 percentage points year-on-year and down 27.3 percentage points since the administration took office].

✅ Wholesale inflation: 1.6%, 24.3% year-on-year.

✅ Employment: +238,000 jobs in the last 12 months.

✅ Country risk at its lowest since 2018 (560).”

Statistics are truths that look like lies. When someone is drowning in a five-meter-deep hole of water, it is of little use to be told that the stream in which it  is located has an AVERAGE depth of one meter. The data collected are likely to be true. The question is whether they will do the trick…

Distribution is most uneven, adjustment more painful than it might be, and the transformation of the productive layout may be taking on traumatic overtones. However, there is a consensus: in bad —really bad— shape, we were before this, not now.

With the mysterious intuition of children and dogs, who take in everything without being able to figure out anything, hope still holds in people's minds. Silent and long-suffering, when it is time to vote, the citizenry do vote, firmly supporting the government at the polls. They put up with a clumsy, sometimes brutal, administration because they feel that staying the course is more or less the right option, since the way forward has been found.

Vox populi, vox Dei.

jueves, 18 de diciembre de 2025

EL DELITO Y EL MAL

Nadie (ni los propios protagonistas) está "en favor" del aborto, ni de las drogas, ni de la prostitución ni del juego. La pregunta inteligente es si criminalizarlos es la mejor manera de combatirlos.

En la horrible contabilidad de la muerte, las muertes por abortos clandestinos son más, porque mueren más madres. Se puede combatir el aborto con planes de ayuda a las madres solas, antes y sobre todo después (mucho después) del parto, celebrando SIEMPRE y por igual la llegada de TODO nuevo niño, valorizando el rol materno sin estigmatizar justamente los casos más heroicos, etc. La realidad es que con eso y con todo la que quiere abortar, va a abortar, sea delito o no.

La trata es peor que la prostitución, la mafia es peor que la ludopatía, el narcotráfico es peor que la adicción, etc. Combatirlos, prevenirlos y remediarlos es un objetivo y una función irrenunciable de la política sanitaria, social y educativa del estado y de las entidades privadas abocadas al tema. La pregunta es si el instrumento penal es el más apto para ello, nada más.

A veces el derecho puede privarse de castigar lo inmoral, cuando hay razones para pensar que es ineficaz y que en la realidad tiene consecuencias más dañinas que la propia conducta nociva. De ninguna manera se puede interpretar que tal omisión del castigo sea aprobación.

domingo, 7 de diciembre de 2025

LA PARADOJA DE LAS RESERVAS

 Nuestra deuda pública es toda deuda vieja heredada de la vieja, a quien algo se le hará devolver, según parece. Ahora ya no hay déficit que financiar y la inversión, y por ende su financiación, será privada o no será. El total debido respecto del PBI no es muy alto, pero los vencimientos resultan incómodos por lo concentrados, sobre todo en plena transición hacia una matriz de producción más eficiente y competitiva. Es sensato entonces aliviar el dolor del ajuste estirando los plazos de nuestra deuda pública con una vuelta al mercado voluntario de capitales. Es más caro pero más flexible y muchísimo más voluminoso, lo cual es muy interesante para las empresas locales, sedientas del crédito que necesitan para crecer, de manera que puedan absorber, para bien de todos, las funciones y el personal de un estado con vocación de achicarse.

 El problema es que el riesgo país sigue más alto de lo que técnicamente debiera estar, vistos los auspiciosos fundamentos: equilibrio fiscal casi único en el mundo, en vísperas de un auge exportador de energía, minerales críticos, alimentos y conocimiento, éxito electoral del gobierno, reformas inminentes, etc. La mala fama, el riesgo político a largo plazo y la costumbre del mercado de ganar mucho a costa de la Argentina hoy nos cuestan caro.  En nuestro caso el mercado parece haber recuperado la memoria que rara vez exhibe y la Argentina sigue teniendo muy mala calificación. Otros países en peor situación pagan la mitad, o menos. Nosotros tenemos que mostrar la plata para que nos la presten... un absurdo.

 En efecto, la recomendación es "acumular reservas" para bajar el riesgo país y entonces poder tomar más deuda a tasas menores. Atesorar el poco excedente que se pueda lograr, en vez de usarlo sanamente para bajar impuestos, como se prometió, parece mal negocio. El dinero es como un espejo, que sólo vale en cuanto refleja la actividad, la producción, la riqueza de quien lo emite o lo tiene: encerrado en una bóveda, nada refleja. Más allá de lo indispensable para afrontar desembolsos corrientes en lo inmediato, el dinero atesorado es dinero muerto, porque sólo genera bienestar cuando circula.

 Además, como la deuda paga intereses más altos de lo que las reservas rinden, parece más negocio destinar el excedente a pagar los vencimientos que a "acumular reservas", mientras que al mismo tiempo refinanciamos dichos vencimientos. Tampoco es aconsejable refinanciar la deuda a largo plazo atándonos a la actual tasa alta, aunque después siempre se la podrá canjear por otra deuda a tasa más baja... cuando se logre bajar el obstinado riesgo país 

 En fin, la realidad es que parece imposible crecer sin crédito, por lo menos a la velocidad necesaria para paliar el descontento. Las famosas reservas serán una especie de ceremonia, de rito, de ensalmo, de gualicho para ver si bajamos el riesgo país, tanto para el estado nacional como para los estados provinciales y municipales que ya gastaron a cuenta, como para las empresas privadas, a las cuales les toca invertir para que algún día esa cuenta cierre.

Por el momento, festejamos poder ir refinanciando los vencimientos a tasas más bajas y a plazos más largos. Si se logra descomprimir el corto plazo, se podrá buscar el crecimiento bajando impuestos para reanimar la inversión privada, tanto nacional como extranjera. Solo ella podrá aumentar la productividad y con ella el salario, sin desmedro de la competitividad, premisa a su vez del crecimiento sostenible y del bienestar general. Si el peaje para acceder a dicho círculo virtuoso es "acumular reservas", paciencia, acumulemos. Por paradójico que parezca, el combustible también es parte ineludible de la carga.