domingo, 29 de diciembre de 2024

CAROS, LOS BANDAZOS

Era barata la Argentina en enero de 2023. En diciembre, está carísima. La Argentina, siempre está regalada o carísima. Nunca normal... Eso no es una excentricidad gratuita.

La COMPETENCIA LEAL es la única manera de controlar los precios. Eso significa apertura en condiciones justas de paridad. Como casi nunca se da, suele suceder que en algún mercado (tarifas de servicios públicos, tipo de cambio, aranceles aduaneros, etc.) se opera durante un tiempo largo a precios que están muy por encima o muy por debajo del precio de equilibrio que surgiría libremente entre la oferta y la demanda en condiciones equitativas.

Todo desequilibrio de precios relativos distorsiona el consumo, el ahorro y la inversión. Por eso siempre estamos consumiendo, ahorrando e invirtiendo mucho más o mucho menos de lo sostenible... La resultante inexorable es empobrecernos cada vez más.

Si tienen paciencia, lean  ésto. La segunda mitad es la conclusión práctica de la primera, más centrada en el marco teórico.

https://www.youtube.com/live/gqcQ8_Cf0Ww?si=2PNgiP9u2v2I7eJO

miércoles, 25 de diciembre de 2024

EN BOCA CERRADA...


https://www.datachaco.com/621621-argentina-rechaza-la-orden-de-detencion-contra-netanyahu-y-gallant


En un primer vistazo, creo que se yerra por varios motivos:

1. El enjuiciamiento y la consiguiente orden de prisión preventiva no es por guerrear, lo cual es ejercicio del derecho inmanente a la legítima defensa que Israel, como todo estado tiene. Es por cómo el Primer Ministro y el Ministro de Seguridad se han desempeñado al dirigir tal ejercicio, cometiendo posibles crímenes de guerra, que en principio perpetran las personas y no los estados.

2. Es por ello improcedente ver en el enjuiciamiento de cómo se ejerce un derecho una negación del derecho mismo, que no está ni puede estar en tela de juicio. En todos los fundamentos del rechazo se confunde al Estado de Israel y su derecho con los posibles crímenes de guerra quizás configurados por la manera de ejercerlo por parte de los encausados.

3. En tanto que parte del Tribunal Penal Internacional, la Argentina está obligada a cumplir los autos de prisión preventiva resueltos por dicho Tribunal, sin que le quepa discutirlos, impugnarlos ni apelarlos. Las facultades de instrucción de la Fiscalía son muy amplias, ya que están equiparadas a las del órgano de instrucción de mayor jerarquía. El órgano de ejecución de dicha orden de detención sería directamente la Policía Federal.

4. Llegado el muy improbable caso concreto de tener a los sujetos bajo su jurisdicción, la Argentina podría ser más diligente o más remisa en el cumplimiento de la diligencia.

5. Por el momento, callarse la boca hubiera sido lo mejor. Es tan absurdo como innecesario pronunciarse en abstracto en contra de una decisión que obliga a todos los estados miembros, más allá de la opinión que cada cual pueda tener al respecto. Al hacerlo, el país asume los costos de una rebeldía sin causa ni objeto... y lo peor de todo, sin necesidad, como la costurerita que dio aquel mal paso, según Carlos de la Púa.

martes, 17 de diciembre de 2024

VACAS FLACAS, GORDAS... ¡Y MUERTAS!

 

Milei es la contracara de Cristina. Se agiganta maníacamente ante los obstáculos. Sin la tragedia de la Revolución, Napoleón hubiera sido un tipejo maltratado.

Macri, después de ganar las legislativas, se enfrentó a una sequía, una inundación y otra sequía. Eso lo privó de ingresos por 19 mil millones. Usó los 14 de las reservas y consiguió del FMI un crédito  CONTINGENTE SOLO PARA AFRONTAR PAGOS DE DEUDAS, que eran pocos, por 44 mil millones más, que era mucho, el triple del agujero inicial. Caputo usó eso y 10 adicionales para tratar de evitar la devaluación, y fracasó, como el Banco de Inglaterra frente a Soros. Salvó a los del carry trade (¿ellos mismos?), pero llegó a las PASO con el dólar a 40, el crédito agotado y el último desembolso suspendido por el FMI a causa de la instrumentación irregular. Si se hubieran hecho lass cosas mejor, ¿se hubieran ganado las PASO?...

Después fue el acabóse. Fernández, siempre bocón, dijo que estaba "cómodo" con el dólar a 60 y el mercado le hizo caso enseguida. A la sequía se agregó la pandemia, todo con restricción del crédito, tanto de los organismos internacionales como del mercado. Encima, Esha con sus dos delfines, el biológico  y el putativo, siempre le anduvo jugando sucio. Para un Fernández, nada peor que otra Fernández.

El remedio fue Massa, mucho peor que la enfermedad: se descubrió con horror que hasta entonces la propia idiotez de Alberto limitaba el daño. Massa,  en cambio, fue el genio del mal: desde el primer haras hasta las últimas Kangoo, robó a cuatro manos, emitió hasta agotar la capacidad de la Casa de la Moneda ¡literalmente! y acabó dejando un déficit del 15% del PBI, con un dólar que llegó a 1.500, la pobreza y la indigencia por las nubes y las "niñeces" sumidas en el hambre y la ignorancia. Un verdadero récord, aún para la Argentina, especialista en malos gobiernos.

Milei heredó el cepo, impuestos de toda laya, las retenciones y el espectro de una catástrofe anunciada.  Con semejante capital presupuestario y político, encorsetó violentamente el déficit, la inflación que es su hija y la devaluación que es su nieta. Le devolvió a la República una atractiva cintura de avispa, a costa de tenerla medio asfixiada con los impuestos, ya no atemperados por la inflación, con la evasión en retroceso, la importación amenazando feo y el clima de regular para abajo.

Así, casi sin aire, pero bella y valiente como siempre, la Argentina debe afrontar los vencimientos de la deuda y además las contingencias judiciales de Kicillof, Moreno y asociados (unos 31 mil millones adicionales). Como el pirata Morgan devenido Gobernador de Jamaica terminó con los piratas, Caputo deberá refinanciar sus propios desmanes y los de sus sucesores. Si alguien puede hacerlo, es él, que ahora girará a cuenta de Vaca Muerta. Por lo menos, éstos no están gastando por anticipado, como es tradicional por estos lares.

Vaca Muerta no presenta el riesgo climático agropecuario, que impone reservas y/o endeudamiento en un espiral que siempre fue ascendente. Hoy, los ciclos son más pronunciados y largos por el calentamiento global causado, dicen, por los eructos de las vacas vivas y la combustión de los hidrocarburos salidos de las Vacas Muertas. La paradoja tiene su ironía y se zanjará con la petroquímica. Los hidrocarburos son demasiado valiosos y contaminantes como combustibles. Como materia prima, en cambio, son utilísimos, desde la urea hasta los plásticos reciclables.

Por lo pronto, en vez de deudas, la Vaca Muerta, junto con su ternerito el litio, traen primero inversiones y después un flujo constante de ingresos. Así la minería compensará en el futuro los ciclos agropecuarios negativos de vacas flacas, asegurando un piso de superávit. En la fase positiva del ciclo agropecuario, que algún día tendrá que llegar, las vacas gordas se acoplarán a las Vacas Muertas, potenciando el superávit hasta lo sideral. Esa estampida arrollará cepos y retenciones, los pasivos que mientras tanto se puedan haber refinanciado o aún generado y sobre todo la enorme deuda social interna  en materia de educación, salud, jubilaciones, justicia, etc.

Siempre me gustaron las vaquitas...

lunes, 16 de diciembre de 2024

ADOLESCENCIA, ARTE Y DEPORTE...

"La juventud no está hecha para el placer, sino para el heroísmo". Paul Claudel

El adolescente, después de una niñez sumergida en pantallas, se ve acosado por muchas otras adicciones peores, capaces de destruir a los más talentosos y mejor educados. Son casi imposibles de contrarrestar mediante prohibiciones o castigos, que más bien parecen fomentar el feroz flagelo.

La única estrategia eficaz es no dejar vacíos emocionales. El arte de padres, abuelos, educadores y demás adultos consiste en detectar y desarrollar pasiones, intereses y vocaciones fuertes, que orienten las aspiraciones, deseos y fantasías de la adolescencia, cada vez más prolongada y peligrosa. Eso solo se puede encarar bastante antes, en la preadolescencia, desde los ocho años. El deporte, el arte y demás actividades voluntarias, gratuitas y gratificantes por sí, sin obligaciones ni beneficios más allá de la propia práctica misma.

Cuando descubrí que a mi hijo le gustaba la navegación a vela (y no tanto el caballo y el campo, mi otra "válvula de escape"), no escatimé esfuerzos para ayudarlo a desarrollarse en la náutica. Las lluviosas mañanas heladas de invierno nos vieron a los dos firmes en los muelles de Olivos, de donde se embarcaba en los Optimist a domar el río, a veces más bellaco que un bagual. Un chico de 10 años que tumba y adriza varias veces seguidas su velerito cuando arrecian sudestadas y pamperos no puede asustarse de las maestras, por más tablas de multiplicar que enarbolen furibundas...

Después fue conseguirle un puesto de tripulante en Cadet, y hasta reconstruirle uno que apareció tirado en el galpón del Embarcadero del Club en Mar del Plata. Se logró el milagro de que durante la inevitable depresión y el largo aburrimiento de las interminables clases, el adolescente fantaseara con la regata del sábado, con el campeonato en curso. El boliche y el trago existieron, pero relegados al plano de última prioridad que bien les cuadra. 

Los beneficios siguieron. Tripulante a Brasil en los veranos, se bancó la universidad como instructor de yachting, y también conoció a su excelente mujer. En fin, lo importante fue que para los veintipico, el peligro había pasado. Ya era para toda la vida un tipo física y mentalmente sano, seguro de sí mismo, libre y audaz, capaz de sostener con mano firme los distintos rumbos que el mismo se fue trazando.

Misión cumplida.