jueves, 16 de marzo de 2023

LA RANA A FUEGO LENTO

El objetivo de USA siempre fue Alemania, no Rusia ni Ucrania. Alemania ya aumentó drásticamente el porcentaje de su enorme PBI dedicado a defensa y mandó sus tanques Leopard a Ucrania. Estaba un poco rebelde, pero desde lo del gasoducto volado se alineó con EEUU bien alineada y le importa Gas Natural Licuado en gran escala, para lo cual está construyendo plantas de regasificación a una velocidad pasmosa.

En general, se están mandando a Ucrania armamento proveniente de stocks muy viejos, de cuando la guerra fría (Javelin, Stinger, etc.), que lógicamente se van acabando, porque ya no de fabrican más. Sin embargo, hay bastantes existencias de armas más avanzadas que hacen lo mismo (antiaéreos, en el ejemplo) y de esas sí se va a aumentar la producción.

Mientras tanto, de paso se van liquidando también las existencias de armas viejas en poder de los distintos países. Cuando los más comprometidos las mandan a Ucrania, los menos comprometidos se las reponen, o les dan plata con la cual compran más de lo que tenían, mejor y más moderno. Siempre con cuidado de no excitar el gatillo nuclear ni escalar el conflicto, que parecen querer circunscribir a Ucrania, por ese lado.

Con Alemania alineada, más o menos voluntariamente, la OTAN fortalecida y duradera alcanzaría para contener a lo que quede de Rusia. La atención de USA podrá entonces "pivotar" hacia el Pacífico donde, junto con Japón, Australia y Corea del Sur, contener a la China, retóricamente aliada a Putin, que tiene sus propios objetivos en Taiwan, con Corea del Norte como ladera y con la India de amiga, si no de aliada. China es muy prudente y racional, pero la distracción en Ucrania le brinda una oportunidad irrepetible, capaz de tentarla. EEUU es el país más y mejor armado del mundo, que muy bien puede ayudar decisivamente a Taiwan y a Ucrania al mismo tiempo. Siempre, claro está, que no se desate la catástrofe nuclear...

Dentro de los parámetros de operaciones convencionales, es de notar que en los dos teatros de operaciones, los despliegues serían muy diferentes. Taiwan es una isla y requiriría apoyo aéreo y naval, además de recursos defensivos en caso de un desembarco. Aún si la pudiera tomar, China ahora sabe que no podría adquirir más que ruinas: tal fue el mensaje de Bajmut. Aunque en Taiwan se destruirían capacidades industriales mucho más valiosas que en Ucrania, Japón y Corea del Sur las podrían reemplazar para Occidente, pero China no. 

Parece impensable que China acepte pulverizar sus cuantiosísimas acreencias financieras contra occidente, además de comprometer el flujo de importaciones y de exportaciones que le resulta tan vital, para incorporar una tierra arrasada. Sin embargo, cabe recordar que, para China, Taiwan es una tierra irredenta de enorme valor simbólico, la última rémora del "siglo de humillación" a manos de occidente. Por las dudas, Estados Unidos quiere repatriar la fabricación de chips estratégicos desde Taiwán...

Los cazas F-16, que los EEUU ya no usan ni fabrican, pero cuya venta a Ucrania por terceros aprobaron, y cuyos futuros pilotos ucranianos se están entrenando en Polonia, hasta ahora no llegan ¿por qué?

1. No parecen querer "ganarle" a Rusia, dada la disuasión nuclear. Sólo quieren frustrarla, humillarla, fundirla para siempre, pero despacio, sin acorralarla al punto de que apriete el botón rojo. Muy delicado el equilibrio.

2. Con el Báltico cerrado por Suecia y Finlandia, y el Bósforo controlado por Turquía, ya ni Crimea ni Ucrania le interesan tanto a la OTAN. Quizás se las haya condenado de antemano a la destrucción total en cualquier caso. "You can have it, but you won't get it" es la doctrina estratégica de resistir hasta no entregar más que escombros, si es que no se puede o no se quiere ganar. En las llanuras se usan las viviendas y las ciudades como reparo. Combatir en el centro de las ciudades es muy cruento. Bajmut tenía 70.000 habitantes y ya no queda casi nada: solamente las 3.000 personas que no se quieren ir. Rusia tuvo 15.000 bajas en Afganistán y se retiró: en Ucrania ya cuenta 200.000, y tiene comprometido allí el 97% de su ejército, todo ello según "La Nación". Ver https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/crece-el-pesimismo-en-ucrania-por-la-escasez-de-tropas-calificadas-y-municiones-para-enfrentar-a-las-nid14032023/?outputType=amp

3. Haber transformado una guerra de movimientos rápidos en una guerra de desgaste lenta será fatal para Rusia, que se desangrará como el oso con el bull-dog colgado de la yugular. Occidente parece poder mantener a Ucrania en el respirador indefinidamente, mientras anuncia una ofensiva de fecha incierta y postergada, que por el momento es una guerra de nervios y de drones, muy funcional a una estrategia de lento desgaste. En el peor de los casos, aún si Rusia ocupara Ucrania, sabe que occidente apoyaría una insurgencia crónica igualmente agotadora, como en Afganistán, que fue un factor en la implosión de la Unión Soviética. Putin es tozudo y los rusos son aguantadores, es cuestión de transformar esa fuerza en una debilidad. El esquema está armado para que seguir y seguir los vaya destruyendo, sin estimularlos por ello a una acción nuclear. Es la rana al fuego, pero dentro del agua fría.

El tercio de sus conscriptos emigró para evadir el enrolamiento, que es como si ya se hubieran sufrido enormes bajas antes de reclutar siquiera.

La corrupción y la promoción de incompetentes leales a Putin han minado al ejército ruso. Putin ha sido acusado ante la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra cometidos en Ucrania: por ejemplo, bombardeos estratégicos de hospitales y guarderías. Ya antes, había suministrado misiles a los separatistas rusos en Donbas para que pudieran derribar el MH17. Ataca a civiles, aún los que sobrevuelan. Rusia se ha convertido en un estado paria, con múltiples condenas en las Naciones Unidas. El hecho es que Rusia ya quedó definitivamente rodeada por miembros de la OTAN, que es lo que dijo querer evitar.

Encima, nunca más venderá petróleo ni gas a Europa. Por el momento está vendiendo solamente petróleo a su costo o menos, unos USD 46, a la China o a la India, por camión. Los costos de los Urales son el doble de los de Arabia Saudita, están más o menos en ese tope que se le ha impuesto como sanción. Lo notable es que la "fraternal" China y la oportunista India, sus aliados, sabiendo que no hay otros compradores, le aplican el tope sin asco y no le pagan ni un centavo más. Hay que sumar el alto costo del camión. Es cierto que el volumen disponible es ilimitado, pero vender a pérdida es una sangría... potencialmente fatal.

Encima, después hay quien lo mezcla, o lo transborda en alta mar, para revenderlo desde otro origen a unos USD 73, más o menos el precio del Brent. La India va más allá: lo refina y vende los productos a Europa. Todo eso incrementa la demanda de petróleo ruso y el volumen vendido, pero no su rentabilidad, que es neutra o quizás negativa.  La vena abierta de Rusia parece un túnel... cuanto más vende, más pierde.

La mitad de las siderales reservas monetarias de Rusia quedaron congeladas en los bancos occidentales, lo cual para Rusia es como si ya hubiera pagado por adelantado las indemnizaciones de guerra. El rublo ha perdido el 60 % desde agosto de 2022.

Por el mecanismo medio rústico de medición que usa, las guerras aumentan el PBI: por ejemplo construir o reparar un tanque para hacerlo destruir en Ucrania AUMENTA el PBI, pero no crea riqueza o bienestar. El gasto público ruso se ha disparado, al punto que para marzo ya estaba gastado el 80% del presupuesto 2023. Para equilibrar el presupuesto, se han aplicado impuestos "por única vez" a las "ganancias extraordinarias". Además, Gazprom valúa su petróleo de los Urales, que vende a unos USD 46, al precio del Brent, unos USD 73. Pagar impuestos sobre ganancias imaginarias no es sostenible... ni siquiera para la contabilidad creativa de una empresa estatal.

La Argentina, mientras tanto, observa desde la lejanía cómo los granos competitivos de Ucrania se complican y cómo Europa se acostumbra al GNL, que será la gran exportación de Vaca Muerta, en cuanto las infraestructuras se materialicen.

lunes, 13 de marzo de 2023

LA TENTACIÓN DEL DINERO

 La moneda metálica "crucifica a la Humanidad en una cruz de oro", como dijo Keynes, porque cuando el PBI aumenta más que las existencias de oro hay tal deflación que nada vale nada, la producción se desincentiva y la economía se para.

Las existencias de papel moneda pueden crecer indefinidamente, lo cual incentiva la producción y el crecimiento de la economía. Además, genera un señioriaje gigantesco para el emisor, que en general abusa, emitiendo por encima de la producción, mejor dicho por encima de la demanda de dinero, lo cual causa inflación y hunde en el desprestigio al papel moneda.

La delicada función del Banco Central es mantener equilibradas la oferta y la demanda de moneda, de divisas y de crédito. Como la tentación de emitir es muy grande, el BCRA debe ser lo más independiente posible.

Quien abusa de su moneda se queda sin ella... ¡y transfiere a otro el negocio del señioriaje!