SE EXPANDIÓ LA COMPRESIÓN
Es cierto que si se hubieran terminado las plantas de compresión, se podría transportar el doble de gas (22 millones de m³ por día en vez de 11) por el gasoducto nuevo, que es solamente el 5% de la enorme inversión necesaria para desarrollar el potencial energético actual de la Argentina. En general, no se arma infraestructura para abastecer solamente un pico de demanda, porque no es eficiente que permanezca ociosa todo el resto del tiempo. Así que por el momento, VA A HABER QUE SEGUIR IMPORTANDO EN INVIERNO. La cuenta se compensa ampliamente con el gas que se exporta en verano y con las exportaciones del petróleo que ya está sobrando. Cabe recordar que en invierno se solía importar gasoil, tres veces más caro y ferozmente contaminante. El gas no se puede guardar en su estado original, por eso se ventea. Desde el río, se ven de noche los "fosforitos", enormes chimeneas encendidas día y noche para quemar el excedente. Se puede guardar licuado a temperaturas bajísimas, como viaja en los buques, lo cual es sumamente caro. O comprimido, como el de los autos. Nada de eso es práctico ni viable. La reserva energética propia podría estar en gasoil, pero ya casi no hay generación termoeléctrica que no sea a gas, por el costo y sobre todo, por la contaminación de la atmósfera. Con la bendición que tenemos de estar a contraestación, y el enorme potencial de producción, exportar mucho en verano para importar un poco en invierno (mientras haga falta) quizás sea lo más práctico y rentable.
Cuando, en las próximas semanas, se terminen las dos plantas de compresión que faltan, habrá que importar menos, pero igual habrá que importar, porque ni con los 11 millones de m³ adicionales por día se dará abasto.
El buque iba a llegar el 31 y por la ola de frío lo adelantaron, de modo que llegó el 28, bastante a tiempo. Como su inconducta financiera de los últimos decenios ha dejado a la Argentina sin crédito, Petrobras no aceptó la anterior Carta de Crédito ya confirmada con fecha del 31 y hubo que reconfirmarla, por lo cual se pagó y se empezó a descargar recién el 29. Una demora de horas, en definitiva.
El barco trajo 44 millones de m³, el equivalente de cuatro días de transporte por el gasoducto como está, sin compresión. Aunque ya hubiera compresión, SIEMPRE HABRÍA UN FALTANTE INVERNAL.
Se están licitando los cargamentos de doce barcos más. A 44 millones de m³ cada uno, serían en total unos 464 millones de m³. El gasoducto CON COMPRESIÓN y todo tardaría unos 86 días en traer esa cantidad adicional de gas. Para entonces, el invierno ya hubiera pasado, por lo cual el gasto en los barcos no se debe sino en muy pequeña medida a la demora en la obra de compresión. Dato mata relato, pero el relato es duro de matar...
O CORAÇAO DO MEU BRASIL
Ofendido o no, Brasil está tan interesado como nosotros en el negocio. Brasil funciona a pleno; por eso necesita mucho de nuestro gas de Vaca Muerta y entonces nos cede un poco del suyo por el momento.
UN TEMA DE PLATA, COMO SIEMPRE
Demorar los pagos y por ende las obras de las plantas de compresión fue sin duda un mal negocio muy costoso. El problema es si en el primer momento de la gestión Milei se podía seguir pagando esa obra pública, y otras, o no. Es obvio que cuando "no hay plata", se padecen muchos perjuicios. No cambiar el aceite del auto a tiempo estropea el motor, pero no por ello es prudente hipotecar la casa familiar para cambiar el aceite del auto. Ser pobre es caro pero gastar lo que no se tiene es más ruinoso todavía. Se supone que haber seguido con déficit hubiera sido peor que arriesgarse a estar veinticuatro horas con algo menos de gas...
Nos quedaremos sin gas, sin repelente, sin empleo, sin consumo, sin automotrices, se sacrificará lo que sea, quien sabe cuántas cosas más, pero LAS CUENTAS VAN A CERRAR, guste o no. Como el abuso anterior fue sideral, ahora el rigor es absoluto. Fue lo que se votó, zanjando definitivamente el debate. La decisión ya está tomada, hoy el déficit cero es un dato que resulta inútil discutir. El estado gastará bien o mal, mucho o poco, pero SOLAMENTE LO QUE RECAUDE, que además será lo menos posible. Punto.
NECESIDAD, DIVINO TESORO
Donde hay una necesidad ya no hay más un derecho que reclamar, sino simplemente una oportunidad de negocio que aprovechar. Mientras no haya inversión y trabajo, no habrá plata, porque en el mundo real la plata se gana, no se imprime. Quizás no habrá gas, ni un montón de otras cosas igualmente indispensables... hasta que las haya.
Las habrá recién cuando el país privado se ponga en movimiento, tentado por aprovechar siquiera alguna de las oportunidades que tantas necesidades a diario multiplican. Cual padre exhausto que le cortó los víveres al hijo adulto y remolón, el estado ya no quiere planear, ni solventar, ni siquiera fomentar la producción. A lo sumo, destrabará regulaciones y aliviará la carga fiscal.
De ahora en más, está decidido que quien quiera consumir deberá producir primero. Así lo hemos resuelto los argentinos. Así de sensato. Así de simple. Así de bravo...
¿PARA CUÁNDO LOS CONFITES?
Al final el mercado acaba haciendo de golpe, con mucho mayores costos, lo que se sabía que los gobernantes debieran haber hecho quirúrgicamente y no se animaron. Que le pase a un De La Rúa, bueno. ¡Pero a un Milei! Si tiene sus razones, para prolongar tanto la agonía, por lo menos debiera darlas ¿no?
Nada fácil lo que viene, si viene, cuando venga. Será un salto al vacío, sin red, justificado porque el edificio está en llamas... Se enamoraron del ancla cambiaria Martínez de Hoz, Cavallo y Macri con deuda, y Cristina con emisión. Todos terminaron mal...
LA RECETA DE MERLÍN
Dólar alto para exportar y tasa baja para producir, dice Eduardo Conesa, con la sabia claridad que da una vida de estudios profundos y altas experiencias. Si quieren apurar los remedios, depósitos ajustables o duales en competencia de monedas para financiar. Desregulación para liberar, cuando se despabile, o se compre, o se cambie el Congreso.