viernes, 30 de enero de 2026

¡¡OTRA VEZ PAGAN LOS JUBILADOS!!

¡Otra vez nos embroman a los jubilados!

Los diputados KK y afines presentaron un proyecto de ley para darles crédito a los morosos bancarios, a una tasa 30% menor a la del mercado, para que puedas devolverles a los bancos y billeteras sus cuantiosas deudas... ¡con la plata que les maneja la ANSES a los jubilados!

Ver:

https://share.google/cZwsNvHKl3vu05RTN

1. El buen negocio a tasas siderales lo hicieron los bancos. El mal negocio a tasas inferiores a las de mercado lo va a hacer el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) que tan mal maneja la ANSES desde que le sacaron a las AFJP todas las inversiones que habían ido haciendo.

2. Los deudores insolventes que el sistema bancario supo conseguir se los enchufan al FGS.

¡Deuda incobrable y encima a tasa baja!

Como siempre, el robo se sigue disfrazando de progresía. Se presenta la operación como un favor o un rescate a las pobres "familias" que recibieron los préstamos y no los pueden devolver. El "proyecto" de los políticos "sensibles" es aliviarles la carga, haciendo magia, como si la plata saliera del aire. En la realidad están sacándole los fondos a los pobres infelices de los jubilados, que jamás lucraron con el tema y van a acabar pagando la fiesta, sin comerla ni beberla.

Nadie se conduele por ellos. No se está salvando a las familias deudoras que de todos modos nunca van a devolver lo que consumieron, sino a los bancos acreedores. Ellos fueron quienes prestaron locamente, generando un activo financiero de bajísima calidad, HOY INCOBRABLE. Ahora quieren transferírselo al buenudo del FGS, que se los va a pagar íntegro, incluso la enorme bola de nieve de intereses punitorios, "gastos administrativos" y demás rubros usurarios. País generoso... con los bancos.

La coima que van a recibir los altruistas salvadores de familias en apuros (con la plata de los jubilados) será tan jugosa como el pingüe negocio qué harán los ladrones de guante blanco que llamamos "sector financiero". Toda plata inventada... que cotiza en bolsa, dónde las acciones del sector financiero siempre están entre las líderes.

Los bancos debieran asumir el quebranto de haber dado crédito a insolventes a tasas exorbitantes. Nadie más capacitado que ellos para evaluar los riesgos, ni más lúcido a la hora de asumirlos, ni más creativo a la hora de eludir las pérdidas, aunque les sobren espaldas para soportarlas. Lo justo es que les cobren a los deudores que ellos mismos eligieron, si pueden. Si no, que se embromen ellos y sus accionistas, que son quienes se beneficiaron, o quisieron beneficiarse.

QUE NO SE USE LA PLATA DE LOS JUBILADOS PARA SACARLES LAS CASTAÑAS DEL FUEGO AL SISTEMA FINANCIERO. Otra vez las ganancias fueron privadas y las pérdidas serán más o menos públicas. Habría que hacer un amparo por los jubilados que SIN SU CONSENTIMIENTO cargarán con el muerto de los bancos.

jueves, 22 de enero de 2026

LA CASTA INCLINA LA CANCHA / THE "CASTE" TILTS THE PLAYING FIELD /

Hoy, la cancha está inclinada en contra del industrial argentino. Los aranceles bajaron de golpe para combatir la inflación de la única manera posible, con competencia. Las reformas fiscal, laboral, etc. que bajarían los costos de las PYMES están en un trámite tan largo como incierto. ¿Será maldad, impericia o una simple limitación política?

Lo sensato y evidente es esto último. Milei debiera bramar, con su proverbial intensidad, que los cierres, el desempleo y la recesión son culpa de los gobernadores, legisladores y jueces que impiden las reformas fiscales y laborales en vez de acompañar en el buen camino... que es para adelante, no para atrás. Lo malo no es haber bajado los aranceles por acto del Ejecutivo, sino no haber hecho las demás reformas, que requieren actos legislativos.

La industria argentina es en parte una monstruosidad de ineficiencia producto de políticas de sustitución de importaciones, corrupción, controles de precios, subsidios a la energía etc. Nadie quiere "destruir" ninguna industria, sólo dejar de subsidiarlas con protección, privilegios, etc. TODO A COSTA DEL CONSUMIDOR.

La política de fabricar de todo y cualquier cosa a cualquier precio nació con las guerras mundiales. Perón la mantuvo indefinidamente porque "todas las fábricas tienen obreros y todos los obreros son peronistas". Además, siempre supuso que se venía la Tercera Guerra Mundial, único caso en el cual la autosuficiencia a cualquier costo tiene sentido.

Todos los empresarios argentinos actuales son los sobrevivientes de las más feroces crisis y avatares. Es verdad que siempre estuvieron financiados por un público cautivo obligado a comprar cualquier calidad a cualquier precio. Ahora se las ven en figurillas porque los aranceles que los protegían bajaron de un plumazo, mientras que para bajar los costos laborales y los impuestos que los agobian se precisa sancionar legislación nacional, provincial y municipal de largo e incierto trámite.

Cabe puntualizar también que los impuestos y las cargas sociales son, en la realidad de los hechos, un costo relativo porque la mayoría de las pymes no las paga o las paga parcialmente, resultando en una presión fiscal real inferior a la de otros países. Prueba está la gran adhesión a los frecuentes blanqueos y moratorias gracias a los cuales en vez de pagar el 20% (mínimo) de IVA y el 35% de ganancias, sólo se acaba pagando el 7/8 % en cuotas licuadas por la inflación. Cuesta creer, entonces, que los impuestos y las cargas sociales expliquen por sí solos la falta de competitividad frente a los productos importados. 

Además, habría que mencionar que la protección ha permitido precios superiores a los del mercado internacional para materias primas industriales tales como el acero, el aluminio, etc., poniendo fuera de mercado a todas las respectivas cadenas de valor. Sus productores no son pymes y han lucrado con el proteccionismo y las bajas tarifas de energía (principal insumo) desde 1945.

Los laboratorios medicinales venden más caros los medicamentos, a pesar de usar descubrimientos científicos sin pagar regalías por las patentes. En Tierra del Fuego, con un régimen de proteccionismo y exención de impuestos como el IVA, específicos para fomentar la radicación de nuevas empresas infantiles, no se ha logrado que las beneficiarias "maduren", llegando a ser competitivas después de las décadas  transcurridas. Tampoco contribuyen al bienestar del consumidor, ya que cargan los impuestos al precio final, con prescindencia de que están exentos. 

Con estos pocos ejemplos basta para explicar por qué varias cámaras de empresarios han apoyado a los sindicatos en su resistencia a la reforma laboral, ya que ambos se favorecen si NO CAMBIA NADA. Para no hablar de los gobiernos provinciales y municipales que deben hacer un ajuste importante de sus plataformas laborales y estructuras de personal Es imposible financiarlos y no se lo va a hacer. Para muestra, basta un botón: la biblioteca pública de Encarnación, Paraguay tiene un (1) sólo empleado; enfrente, la de Posadas, Capital de Misiones, Argentina tiene DOSCIENTOS (200).

Se reitera que todos los sobrecostos mencionados, y muchísimos más, son soportados por toda la población que paga subsidios implícitos en los mayores precios de los productos, junto a las industrias con ventajas comparativas (como el agro, las pick-ups) que pagan esos mayores precios por sus insumos. El país entero sostiene a empresas que en condiciones de mercado no serían viables por escala, tecnología obsoleta, etc. Como si todo ésto fuera poco, se les aplican retenciones a los sectores eficientes, con las cuales los obligan a solventar parte de esos subsidios, por ejemplo a la energía.

Las importaciones y la apertura a la competencia internacional se justifican por el mero hecho de que servirán por lo menos para barrer con todos los incontables bolsones de privilegio, corrupción, "curros" y demás aberraciones económicas, cuando desmontarlos uno a uno sería interminable. Además, son un arma formidable para domeñar el flagelo de la inflación. Abrirse no necesariamente significa desindustrializarse, como se comprueba con las pick-ups de Zárate a todo el mundo, con el poroto de soja que se importa para poder usar toda la enorme capacidad de molienda de Rosario reexportándolo en forma de más aceite y harina, con el negocio de la carne que consiste en importar carne barata para poder exportar la más cara. La rebaja de aranceles de importación puede incluso mejorar la competitividad al facilitar la inversión en nuevas tecnologías que la reserva de un mercado cautivo jamás incentivó. Competir sin ellas nunca fue posible, pero hoy adoptarlas es imperioso.

Otra parte de la industria nacional es sana, brinda bienes y servicios de especialidad, con calidad internacional y eficiencia operativa, pero sigue asfixiada por impuestos, leyes y reglamentaciones que le inclinan la cancha en contra y le impiden competir con la importación, y ni siquiera pensar en exportar. Quizás sean menos, pero podrían crecer si las dejaran correr sin maneas. La desleal no es la competencia externa, sino la casta interna, aferrada a sus privilegios, ruinosa para la Argentina productiva, a la cual quiere seguir traicionando.

Envuelta falazmente en la bandera de lo nacional, la oposición lloriquea lágrimas de cocodrilo cada vez que cierra una fábrica de bicicletas, mientras se niega a ver que la economía Y EL EMPLEO están creciendo en actividades eficientes con capacidad de exportar. Por cada empleo perdido, hay cinco monotributistas nuevos.

Los medios nacionales resuenan con títulos de catástrofe porque FATE cierra, indemnizando integralmente a 920 trabajadores. Ni una palabra sobre un detalle: hoy los neumáticos en la Argentina son los más caros de la región, por lejos. Cuestan el triple que en Chile, después de haber bajado a la mitad desde la asunción de Milei. Todos los hemos pagado durante años en los precios de cuanto circula sobre dichos neumáticos...

Mientras tanto, pasa desapercibido que YPF acaba de suscribir un acuerdo internacional con ENI y otros para un proyecto que demandará 50.000 trabajadores para exportar USD 10.000 millones de dólares de gas natural durante por lo menos 20 años, que quizás lleguen a 70. O que en Colón, Entre Ríos, ponen en marcha una planta de procesamiento de carne vacuna con capacidad para producir 200 medias reses diarias. Ver:

https://www.elentrerios.com/amp/en-coln-ponen-en-marcha-una-planta-de-procesamiento-de-carne-vacuna-con-capacidad-para-producir-200-medias-reses-diarias.htm

Quizás el traspaso de los trabajadores de unas actividades a otras no se dé al mismo tiempo, en la misma medida, o para las mismas personas, un poco porque es imposible, un poco por falta de sensibilidad social, pero mucho más por la ausencia casi total de dirigentes sensibles y capaces de instrumentar modos de reciclar trabajadores y empresarios con menos dolor social. Si los sindicatos, los gobiernos municipales y provinciales, o el propio gobierno nacional tomaran el toro por los cuernos y organizaran cursos, cooperativas y bolsas de trabajo, etc. para facilitar la indispensable reconversión de PYMES y trabajadores, otro gallo cantaría.

En fin, somos argentinos. Todo lo hacemos a lo bestia, sin otra visión que la propia ventaja individual e inmediata. Preferimos declamar sobre la industria nacional para eliminar la competencia, sobre la justicia social para malversar subsidios, etc. Los más despiertos que cuenten con algún recurso se reciclarán rápido y darán trabajos de calidad a quienes sirvan para hacerlos, haya o no haya políticas al respecto. Los más pobres, ignorantes y desvalidos seguirán pagando el pato. Es Darwin puro y duro, la supervivencia del más apto. La naturaleza es así. La civilización no, pero de eso ya no hay más.


THE "CASTE" TILTS THE PLAYING FIELD

Today, the playing field is tilted against Argentine industry. Tariffs were slashed overnight to fight inflation in the only possible way: competition. Meanwhile, the tax, labor, and other reforms that would lower SMEs’ costs are bogged down in procedures that are both lengthy and uncertain. Is this malice, incompetence, or just the effects of political constraints?

The sensible and obvious answer is the latter. Milei should be blaming, with his trademark intensity, plant closures, unemployment, and recession on the governors, legislators, and judges who block tax and labor reforms instead of supporting the right path — which goes forwards, not backwards. The problem is not that tariffs were cut by executive action, but that the other reforms—those requiring legislative action—have not been enacted.

Argentine industry is, in part, a monstrosity of inefficiency, spawned by import-substitution policies, corruption, price controls, energy subsidies, and the like. No one wants to “destroy” any industry—only to stop subsidizing them through protection, privileges, and special treatment, ALL AT THE CONSUMER’S EXPENSE.

The policy of manufacturing everything and anything at any cost was born out of the world wars. Perón kept it up indefinitely because “all factories have workers and all workers are Peronists,” and also because he always assumed a Third World War was coming—the only scenario in which self-sufficiency at any cost makes sense.

All current Argentine business owners are survivors of the most ferocious crises and bolts from the blue. It is true that they were always financed by a captive public forced to buy any quality at any price. Now they find themselves in dire straits because the tariffs that used to protect them were slashed in one stroke, while reducing the labor costs and taxes that burden them requires national, provincial, and municipal legislation which will pass only in due course, if at all.

It should also be noted that taxes and payroll charges are a relative cost, because most SMEs do not pay them, or not in full, in any case. The outcome is a real tax burden below the one in other countries, as evidenced by the massive underwriting of the frequent tax jubilees and deferments, through which, instead of paying a minimum 20% VAT and 35% income tax, firms end up paying only 7–8%, in installments eroded by inflation. It is therefore hard to believe that taxes and payroll charges alone explain the lack of competitiveness vis-à-vis imported goods. Cutting import tariffs may even facilitate investment in new technologies that the shelter of a captive market never prompted. Competing without them was never possible; adopting them is now imperative.

It should also be mentioned that protection has allowed prices above international levels to be charged for manufactured raw materials such as steel, aluminum, and the like, pushing entire value chains out of the market. Their producers are not SMEs and they have been profing from protectionism and low bills for energy (their main input) since 1945.

Pharmaceutical laboratories sell medicines at higher prices, despite using scientific discoveries without paying patent royalties. In Tierra del Fuego, under a scheme based on protectionism and exemptions from taxes such as VAT, specifically designed to encourage the establishment of new, infant firms, the beneficiaries have failed to “mature” and become competitive after decades. Nor do they contribute to consumer welfare, since they pass taxes on to final prices regardless of being exempt from them.

These few examples are enough to explain why several business associations have supported unions in their resistance to labor reform: both benefit if NOTHING CHANGES. Not to mention provincial and municipal governments, which would have to undertake major adjustments to their labor platforms and staffing structures. They are impossible to finance, and they will not be financed. One example is enough: the public library in Encarnación, Paraguay, has a single (1) employee; across the river, the public library in Posadas, capital of Misiones Province, in Argentina, has TWO HUNDRED (200)!

It is worth repeating that all the aforementioned excess costs—and many more—are borne by the entire population, which pays implicit subsidies embedded in higher product prices, along with the industries that do have comparative advantages (such as agriculture and it's related manufactures, both upstream and downstream), which must pay those higher prices for their inputs. The entire country keeps propping up firms that, under market conditions, would not be feasible on account of their low scale, their obsolete technology, and so on. As if that were not enough, export tariffs are levied on efficient sectors, forcing them to finance part of the subsidies going to others, such as energy subsidies. Opening up to imports and international competition is justified merely because they will at least sweep away countless pockets of privilege, corruption, “rackets,” and other economic aberrations, which it would be endless to dismantle one by one.

Another segment of national industry is quite healthy: it provides specialized goods and services with international quality and operational efficiency, yet it remains strangled by taxes, laws, and regulations that tilt the playing field against it and prevent it from competing with imports—or even thinking about exporting. They may be fewer, but they could grow if only they were allowed to run free. The unfair competition is not external; it is the internal establishment, clinging to its privileges, ruinous to the productive Argentina it insists on cannibalizing.

Wrapped deceptively in the national flag, the opposition sheds crocodile tears every time a bicycle factory closes, while refusing to see that booth the economy AND EMPLOYMENT are growing in efficient activities with export capacity.

National media blare catastrophic headlines because FATE is shutting down, fully compensating the severance of 920 workers. Not a word about a slight detail: today, tires in Argentina are by far the most expensive in the region. They cost three times as much as in Chile—even after having come down by half since Milei took office. Consumers have been footing the bill for years in the prices of everything that rolls on those tires…

Meanwhile, it goes largely unnoticed that YPF has just signed an international agreement with ENI and others for a project that will require 50,000 workers to export USD 10 billion worth of natural gas for at least 20 years—possibly as many as 70. Or that in Colón, Entre Ríos, a beef processing plant with capacity to produce 200 half-carcasses per day is being launched. See:

https://www.elentrerios.com/amp/en-coln-ponen-en-marcha-una-planta-de-procesamiento-de-carne-vacuna-con-capacidad-para-producir-200-medias-reses-diarias.htm

Perhaps the transition of workers from some activities to others might not happen at the same time, to the same extent, or to the same individuals —partly because that is impossible, partly due to a lack of social sensitivity, but far more because of the near-total absence of leaders capable and sensitive enough to implement ways of recycling workers and entrepreneurs with less social pain. If unions, municipal and provincial governments, or the national government itself took the bull by the horns and organized courses, cooperatives, job banks, and the like to facilitate the unavoidable reconversion of SMEs and workers, things would be very different.

In short, we are Argentines. We do everything brutally, with no vision beyond immediate individual advantage. We prefer to ramble about national industry to eliminate competition, about social justice to embezzle subsidies, and so on. The sharpest individuals, if they may access some resources, will quickly adapt and provide quality jobs to those who are up to them, with or without government policies. The poorest, most ignorant, and most defenseless will keep paying the price. This is pure, hard Darwinism—the survival of the fittest. Nature is like that. Civilization is not—but that, too, is mostly gone.

martes, 13 de enero de 2026

SINODÓLARES ¿RUINAS CIRCULARES?

"Los chinos venden bonos de Tesoro de los Estados Unidos y compran oro". Los bancos centrales de varios países también. ¿Quién compra? ¿A cuánto? ¿Hay tantos trillones dando vueltas como para absorber semejante masa de bonos?

El único comprador de todos esos bonos sería EEUU... con emisión. Los chinos y sus adláteres quedarían peor: seguirían en dólares, pero sin cobrar intereses. Si el propio emisor no comprara sus propios bonos, el precio se desplomaría y esa sería una nueva oportunidad que él mismo se crearía para recomprarlos CON DESCUENTO y desendeudarse. Negocio redondo, redondo, redondo. El dólar transformador en una ruina circular borgeana...

Por el momento no se ve que el precio se desplome ni que la tasa, controlada por la Reserva Federal, haga grandes picos. Hasta los aumentos recientes corren peligro cuando ingrese el integrante designado por Trump...

A lo sumo, todos estarán comprando oro (si hay tanto oro, porque el precio ya tiende a infinito) con los nuevos excedentes en vez de SEGUIR comprando bonos del Tesoro. Con menos demanda de deuda, el déficit se financiará con emisión, desvalorizando el dólar. Perderán los tenedores de dólares, o sea todo el mundo. Señoriaje que ni Genghis Khan...

De hecho, la emisión de dólares se hace antes de colocar los bonos destinados a esterilizarla, para que todo lo emitido no entre al circulante de los Estados Unidos, porque si no la inflación allí sería pavorosa. Cómo bien sabemos los argentinos, la venta masiva baja los bonos y sube la tasa de interés y por lo tanto el gasto público por el mayor costo financiero que soporta el Tesoro. Trump presiona a la Fed para que baje la tasa porque hoy en día tiene el gasto público descontrolado por la enorme emisión de deuda. Trata de tapar el sol con la mano...

En definitiva, la venta masiva de bonos por parte de China, tienen un efecto diferido en el gasto público americano. El efecto no es inmediato. Se diluye en el tiempo, pero a la larga, el perjuicio está: mayor inflación no por producción y demanda, sino por aumento del déficit y del gasto público

El ahorro en cualquier divisa, quita la presión al circulante, ergo no aumenta la inflación. En la medida en la cual el dólar deje de ser la moneda de ahorro y reserva del mundo, subirá el circulante y la inflación, AUNQUE LOS ESTADOS UNIDOS NO EMITAN. Han abusado de los ahorristas de todo el mundo, así que el dólar pierde valor y el ahorrista, chino o no, se ve estafado.

Algunos países siguen demandando dólares. Sin embargo, las magnitudes son tales que resulta difícil que esa demanda compense la oferta china. ¿Cuántas Argentinas ávidas de ahorrar en dólares hacen falta para compensar una China que quiere deshacerse de sus enormes tenencias?

Esa será la tendencia. En cuanto al mecanismo y a la magnitud, China estará comprando menos bonos, quizá no comprará más ninguno, pero ¿irá a vender masivamente? Mmm... es la primera interesada en sostener el precio de lo mucho que ya tiene... si es que encuentra compradores para tanto bono.

Lo que sí veo es que cada vez les va a costar más a TODOS los Tesoros refinanciar deuda vieja... y colocar deuda nueva, que es lo que necesitan para evitar el default o la hiper.

Una última reflexión. Entre la relativa debilidad del dólar y el carreteo (no digamos todavía despegue) de la economía "real" en la Argentina y en otras partes, los dólares hoy atesorados aquí, allá y por allí tenderían a salir del colchón para invertirse. Ello aumentaría el circulante, y por lo tanto la inflación, salvo un muy dudoso incremento espectacular en la producción de bienes y servicios. Basta ver, por ejemplo, que el precio de la hacienda aumenta, pero el rodeo no crece.

China desahorra dólares justo cuando los dos Tesoros necesitan ahorristas para refinanciar. Los inversores en la economía real aumentan el circulante en un primer momento, porque cambian dólares atesorados por bienes de capital. Después lo restringen mientras madura la inversión. Por último, incluso absorben circulante al cambiarlo por los bienes de consumo adicionales que acaban de producir.

Sin embargo, no parece que los nuevos emprendedores oferentes de nuevos bienes y servicios vayan a esterilizar sus ingresos comprando bonos de ningún tesoro. Más bien los reinvertirán o consumirán. Entonces, la presión antiinflacionaria del incremento en la producción "real" se compensaría por el aumento en la VELOCIDAD de la circulación del dinero que la propia producción ocasiona.

Conclusión: hay inflación por todas partes. El rentista va muerto, ¿el emprendedor nacerá de sus cenizas? ¡Correr a los bienes! La pregunta es qué comprar y hasta cuánto pagar...

La inversión en empresas es más riesgosa porque los cambios tecnológicos son rápidos . La aparición de la las guerras como algo común y nuevo . Una empresa puede ganar millones y una segura fundirse.

SOBERANÍA Y DERECHOS

domingo, 4 de enero de 2026

¿VAYA UCRANIA POR VENEZUELA?

¿VAYA UCRANIA POR VENEZUELA?

No sé nada, pero se me ocurre que acordó con Putin que le da Ucrania a cambio de Venezuela, y quizás Cuba, ya que estamos. Las viejas esferas de influencia, los viejos temas de seguridad, con o sin acuerdo. Si no acordó con Putin, lo imitó, con mucho más éxito, haciendo rápido y bien en Venezuela lo que el otro quiso hacer (y probablemente vaya a hacer) en Ucrania con tanto desgaste, tanta demora y tanto aislamiento.

Según Niall Ferguson, la jugada es "reverse Nixon": ahora se trata de favorecer (o vencer) a Rusia para meter una cuña entre Rusia y China. Porque el único problema real de EEUU es China y el único objetivo de China es Taiwan. Rusia había celebrado un tratado de eterna fraternidad con China antes de lanzarse contra Ucrania, bien cubiertas las espaldas. Para China era un globo de ensayo, siempre con miras a Taiwan. Bueno, el experimento salió mal.

Entonces Rusia dobló la apuesta tratando de instalar misiles en Venezuela, algo que para EEUU es anatema y casus belli, como lo ha demostrado desde Kennedy. Ahora Trompita les da una lección de cómo se hace: un ejército eficiente y altamente tecnificado (el avión EA-18 G GROWLER fue de un éxito tan resonante como sorpresivo), una operacion rápida e irresistible, más el CONSENSO EN LA POBLACIÓN. Espero que China no la aprenda...

UKRAINE FOR VENEZUELA?

I know nothing for certain, but my impression is that a deal with Putin may have been cut: Ukraine in exchange for Venezuela—and perhaps Cuba as well, for good measure. The old spheres of influence, the old security doctrines, with or without a formal accord. And if there was no agreement with Putin, then Trump imitated him—far more successfully—by doing swiftly and decisively in Venezuela what the other sought to do (and may yet do) in Ukraine, where it still remains bogged down in attrition, delay, and international isolation.

According to Niall Ferguson, this is a case of “reverse Nixon”: the strategy now is to favor—or defeat—Russia in order to drive a wedge between Moscow and Beijing. For the United States has only one true problem: China; and China has only one objective: Taiwan. Russia had sealed a treaty of “eternal fraternity” with China before launching its assault on Ukraine, its rear covered. For Beijing, it was a trial balloon, always with Taiwan in mind. The experiment, however, went badly.

Russia then raised the stakes by attempting to deploy missiles in Venezuela, something which is anathema and a casus belli for the United States, as it has made cristal clear since the days of Kennedy. Now Trump offers them a lesson in how it is done: a technologically advanced and efficient military, An efficient, highly advanced military (the EA-18G Growler aircraft turned out to be a success as striking as it was unexpected), deployed in a rapid and irresistible operation, and, crucially, CONSENSUS, not only at home but in the target as well. One can only hope China does not learn it.