sábado, 19 de julio de 2025

CATOLICISMO ROMANO

El poder simbólico y ancestral del Catolicismo Romano se ha vuelto a manifestar. Los protestantes que tienen del mundo la palanca, llaman adoradores de imágenes a los católicos, pero no pueden negar que de allí arrancan. Los judíos niegan la divinidad de Jesús, que sin embargo asume toda su historia, la dinamiza y la proyecta.

No conmovieron ni los niños, ni los periodistas, ni los diplomáticos tiroteados. Pero raspar el pie de un cura argentino en la única capillita del lugar más feroz y asolado generó espontáneamente un auténtico escándalo mundial. Puede ser porque se trata del culto más orgánico, tan centralizado (Romano) como universal (Católico)...

Desde su propio punto de vista "sobrenatural", la Iglesia se vincula a todos los acontecimientos seculares "humanos", pero con cierta distancia y perspectiva. Los considera a todos igualmente "temporales" o sea ocasionales y relativos frente a su misión "espiritual" "divina" y "eterna" que por definición los trasciende. Se ubica en un plano superior, desde donde ve los procesos políticos desde arriba: se involucra, pero no se compromete con banderías: en la proverbial tortilla de jamón, la gallina se involucra, pero el cerdo se compromete...

Desde el punto de vista "natural", esa relación, mirada desde abajo, puede aparecer como ambivalente, porque acompaña a todos los bandos con sus auxilios religiosos y humanos, pudiendo siempre ayudar y mediar. El crucifijo preside el Tribunal, pero la Pastoral de despliega en las cárceles. Mujica y los Palotinos estaban cerca de los Montoneros mientras se le daba la comunión a Videla. Ganara quien ganara, siempre habría un cura cerca. Los dos ejércitos en combate tienen sus respectivos capellanes, ambos metidos en el conflicto, pero por encima de él al mismo tiempo. Francisco recibía su llamada telefónica desde Gaza todos los días. ¿Daría sus instrucciones? ¿Ayuda humanitaria, servicio de información o auxilio espiritual? Y... de todo un poco. Lo notable es que para todo ello tenía legitimidad.

El "poder" de la Iglesia es muy real, pero muy distinto. ¿Cuántas divisiones blindadas tiene el Papa? preguntó socarronamente Stalin. Stalin, la Unión Soviética y hasta el Comunismo, que por entonces dominaban medio mundo, y ambicionaban con verosimilitud dominar al otro medio, hoy son historia pasada. El Papa, en cambio, sigue ahí, ahora como entonces, desde siempre y para siempre, según parece.

Se va haciendo más comprensible que raspar la pierna de un sacerdote y dañar parcialmente una iglesia conmueva al gobierno protestante de los Estados Unidos y al propio responsable, que es judío. El Catolicismo no es la religión del poder ni en la esfera angloamericana ni entre sus opositores, China y Rusia. Sin embargo, su poder simbólico es tal que todo el mundo reaccionó, incluso ellos. La vocera de Trump salió a decir que éste llamó a Netanyahu para pedir explicaciones... y la respuesta fue lamentar el error, investigar el hecho y prometer que no se va a repetir, o sea una disculpa en toda regla. Se hubiera podido decir simplemente que ambos lamentaban un daño colateral más... que es lo que fue en realidad.

Se está ante el poder blando de la Matrix, entendida como un red tridimensional y universal que abarca todo el Tiempo, todo el Espacio... y TODOS los Sectores. En algunas partes será más tenue que en otras, pero no hay sitio ni actividad adonde no llegue la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Siempre excelsa, o sea contemplada como procedente de lo alto del cielo, siempre objeto de la reverencia general, siempre rodeada del fasto y la ceremonia del Imperio, encarnada en la imponente presencia monárquica del "Papa": la figura paterna y omnímoda a quien, subconscientemente, todos nos sometemos en busca de ley y protección... y a quien todos amamos odiar. 

La Iglesia es el Totem de la Humanidad, la Genetrix protectora, siempre amada con ternura y nunca abandonada sin culpa. Hija rebelde para los judíos, Madre abandonada para los protestantes autodestetados, enemiga invencible para el Islam, la Iglesia Católica se ubica justo en el centro alrededor del cual gira el cosmos y sin el cual sería un caos, en el cruce de caminos obligado donde todos se encuentran aunque no quieran. Es la clave, pieza maestra y única que sostiene la bóveda, es en fin la heredera directa de ROMA CAPUT MUNDI.