Mientras los argentinos distraemos el hambre con los chisporroteos de nuestros cortocircuitos políticos, el mundo sigue andando. Por ejemplo:
jueves, 29 de febrero de 2024
¡SE FUE OTRO TREN!
miércoles, 28 de febrero de 2024
SE PEGGGJUDICA... ¿O NO TANTO?
viernes, 23 de febrero de 2024
NACIÓN Y CHUBUT
El Gobierno Nacional está empeñado en no gastar más de lo que recauda, como casi siempre se venía haciendo. Considera con razón que el déficit fiscal está en el origen de la deuda y la inflación, dos de los varios problemas crónicos de una Argentina mágica donde los gobiernos nacionales, provinciales y municipales están muy acostumbrados a gastar más de lo que recaudan. Se vive a cuenta del gran futuro en el cual todos creen, pero que muy pocos se esfuerzan por realizar; cuando inexorablemente llega, lo hace en forma de crisis.
Confiaba el Gobierno Nacional en alcanzar el equilibrio fiscal y varios otros objetivos fundamentales arrancando con una serie de reformas estructurales que planteó en la llamada Ley de Bases, pero de momento no logró que los Diputados la aprobaran. Entonces se concentró en llegar al equilibrio fiscal empleando los muchos otros medios a su alcance. Entre ellos, reducir el gasto cortando subsidios al transporte, a la educación, etc. además de las transferencias discrecionales de dinero a las provincias, que representan tradicionalmente alrededor del diez por ciento de sus presupuestos, bastante poco realistas por cierto. Busca con ello propender al equilibrio fiscal tanto de la Nación como de las Provincias, que deberán financiar sus propios gastos, o reducirlos. Tal es su parte del costo de haber obstaculizado las reformas estructurales, cuyo efecto expansivo quizás hubiera permitido un ajuste más suave. Hasta allí, todo bastante previsible y, sin duda, legal y legítimo.
Lo que no es discrecional es girarles a las provincias la coparticipación que les corresponde y que representar entre el treinta y el ochenta por ciento de sus ingresos, según el caso. Son impuestos provinciales cuya recaudación se delegó en entes nacionales conforme a una Ley Convenio, muy criticable pero que no se puede reformar sino por unanimidad.
Ahora el Gobierno Nacional le está reteniendo a Chubut la mitad de sus fondos por una deuda para cuyo reembolso se cedió "pro solvendo" (o sea en pago) dicha coparticipación. La Nación está, pues, facultada para cobrarse automáticamente, como es el caso de unas diez provincias más. Milei dice que les tiene que cobrar a todas ellas para apuntalar el equilibrio fiscal de la Nación.
Chubut, gobernada por un simpatizante que había adoptado una serie de loables y difíciles medidas de autofinanciación, contesta que está tramitando el pago de la deuda con "cupos de regalías" que le estaría ofreciendo descontar a una tasa más favorable y que además pretende una compensación por ciertas obras públicas nacionales que estaría haciendo Chubut. Al efecto, hizo una presentación ante la Corte para que así lo resuelva en ejercicio de su jurisdicción originaria.
No se sabe qué irá a resolver la Corte, ni mucho menos cuándo. En general, para que haya compensación, ambas deudas deben ser exigibles. En el caso, la Nación podría no aceptar el descuento de las regalías a cobrar y menos compensar su acreencia en efectivo contra cierta obra pública nacional que en principio habría resuelto suspender en aras del equilibrio fiscal. En cambio, Chubut tiene una deuda líquida y exigible con un mecanismo de repago automático pactado.
Lo demás es política. El Gobernador amenaza con cortar suministros, pero no tiene potestad ninguna sobre el petróleo y el gas ubicados en Chubut, que ya pertenecen a empresas privadas. Éstas le pagaron regalías a la Provincia para extraerlos cuando estaban bajo tierra y en tanto que recurso le pertenecían. Una vez extraídos, los productos son propiedad privada de las operadoras.
Lo único que sí puede hacer el Gobernador es alentar a los sindicatos a parar y así intentar desabastecer. Eso es contrario a la ideología del propio Gobernador y a la de la mayoría de los votantes en las últimas elecciones. Una acción directa no cabe, ya que es delito obstaculizar el transporte de sustancias energéticas.
Más éxito parece haber tenido en encolumnar a varios otros gobernadores de muy distintas afinidades políticas. Las declaraciones de apoyo han menudeado, pero ninguno ha ofrecido otra solución que la protesta, muy distante de la ayuda contante y sonante que tantos de ellos mismos necesitarán. Por razones de carácter, intimidar al Presidente con declaraciones es imposible, pero excitar su ira es facilísimo.
miércoles, 21 de febrero de 2024
MILEI APRENDIÓ DE SU MENTOR
Cavallo había llegado a ordenar el Estado Nacional y su Administración, a presentar varios presupuestos transparentes y equilibrados, a sanear la moneda, etc. Entonces quedó claro que el gran colador financiero que subsistía eran la provincias y las intendencias.
Encaró entonces las "reformas de segunda generación". Rápidos de reflejos, los señores feudales afectados nada menos que en sus propios bolsillos, las bloquearon en el Congreso. Allí fue Cavallo a denunciar la existencia de "mafias". Tan cierto era que lo eyectaron inmediatamente de su cargo de superministro. Fue el principio del fin: crisis del 2001, kirchnerato, catástrofe en cámara lenta, hasta hoy, veintitrés años después, estamos peor.
A los sopapos como siempre, queriendo o sin querer, el loco o el genio de Milei empezó sus intentos de reforma por la punta que tan fatal le fue a Cavallo: las provincias. Todavía está pulseando, pero si le sale bien la guapeada, en esta vuelta o en las que vengan, porque el muchacho es de insistir, entonces quedará en una posición cuya solidez el propio Cavallo le envidiará.
Para empezar no estaría mal...
jueves, 15 de febrero de 2024
PORCENTAJES FALACES Y LA MEJOR APUESTA
Apoyar a un David que encara a seiscientos Goliats al mismo tiempo, a quien se le mueren más de trescientos y que después deja plantados a los restantes es una tarea más titánica que el propio Goliat. Si encima Davicito reparte hondazos a diestra y siniestra, insulta constantemente a propios y extraños, además de errar el tiro el 20% de las veces, apoyarlo ya es una APUESTA.
Por ejemplo, a mí (que no tengo experiencia práctica en el tema ni soy economista) me convenció con la "recalibración" de los contratos de servicios públicos, que planteó hace tiempo en los siguientes términos:
https://youtu.be/zi0zbhDLEF4?si=EiL31A1muVV_KW1h
Ahora bien, un par de expertos con gran experiencia en la materia que la tienen realmente bien clara, me dicen que es imposible, que habló porque tiene boca, que es sanata. ¿Cómo confiar en un tipo que yerra técnicamente en un tema DE SU PROPIA PROFESIÓN? ¿Sabe que sanatea y entonces es un chantún, un seductor adolescente, que algo oculta o algo miente para no perder la chica? ¿O de buena fe cree en lo que dice y entonces es un delirante? ¿O será quizás un político más moderno, post Maquiavelo, que apunta con carisma al subconsciente? ¿O más que mentir, genera con su sinceridad y su entusiasmo contagioso grandes expectativas de máxima, tipo Alfonsín?. Probablemente sea una combinación de todo ello, de carácter cambiante.
El hecho es que lo dijo desde el llano y ahora, que sería el momento, no lo intenta desde el poder, aplicando con toda ortodoxia el Teorema de Baglini. Habrá macaneado o no en campaña, pero en cualquier caso no come vidrio, es tan político que se disfraza de antipolítica. Es Maquiavelo con peluca, Napoleón con gomera, Julio César sin Roma. Como Alejandro, ¿logrará lo imposible a fuerza de audacia? ¿O como don Quijote, caerá derrengado a fuerza de cargar contra molinos de viento? Nosotros, que tenemos vocación de ser su caballo, debemos recordar que Bucéfalo la pasó tan mal como Rocinante y terminó peor, pero por cierto vivió muchísimo mejor. El futuro es siempre una apuesta; como Pascal, debemos saber que apostar un desastre seguro contra un éxito improbable es el mejor negocio posible.
La Argentina de nuestros hijos y nietos nos convoca a ayudarlo y allí vamos. La Guardia Vieja muere pero no se rinde: es más por vieja que por valiente, ya que arriesga la poca vida que le queda para ganar, con bastante seguridad, infinita gloria eterna. Encima, alguno siempre sobrevive y se queda con el pan y con la torta.
Lo mejor es enemigo de lo bueno. La historia nos pone en rotunda evidencia que el pasado reciente no pudo ser peor. Paso a paso. No miremos la cumbre, nos quita fuerza para escalar todo el trayecto. Mejor ir por tramos. Miremos los primeros 500 metros para empezar a escalar.
Un aporte inicial es predicar contra la falacia del porcentaje al hablar de las tarifas. Los aumentos no se deben enunciar como los porcentajes siderales que son, sino como los bajísimos valores que resultan. La tarifa de electricidad en Mendoza subió un 136% ¡qué trágico, que barbaridad! Pero ¿a cuánto subió? A una ínfima parte de su verdadero valor, a la mitad de lo que cuesta en Chile. En definitiva, sigue costando una miseria.
Lo grave es que con esa miseria hay que seguir financiando cantidad de sueldos importantes y presupuestos enormes en Cammesa, Enarsa, etc. Entes reguladores inútiles o cómplices, gastos improductivos y kioscos varios. Por ahora Milei solo corta subsidios y todavía no ha podido meter bisturí en nada del resto de los curros montados tanto alrededor de la energía eléctrica como de miles de otras cosas: campañas publicitarias, punteros, compra de votos y opiniones, (Borocotó, Víctor Hugo (in) Morales, Navarro, Lázaro Báez, De Vido, los 29 fideicomisos, etc., etc.). La miseria crece y el hambre explota. No hay en el mundo, estafa legal más grande que las jubilaciones en la Argentina. El monumento a la corrupción es la ANSES, más todavía que YACIRETÁ, como dictaminó en su momento el mayor experto en la materia.
Si Milei pudiera hacerlo todo en dos meses y sin ley, sería todavía más ET de lo que parece. Está dinamitando, sin eficientizar recursos y costos. Mientras tanto, el sistema de distribución de electricidad está destruído porque desde la época de Menem que no se hace nada y el suministro se corta a cada rato. Ningún aumento va a solucionar nada de un día para el otro. Los subsidios solo alcanzaron para pagar sueldos. Aún si los aumentos alcanzaran para invertir, la maduración de esas inversiones tomará su tiempo. Entretanto la formidable reserva de dólares en efectivo que los argentinos tenemos en el colchón se van movilizando solas, no porque haya confianza para invertirlas en la economía, sino para consumir lo indispensable. Es medio cruel el sistema, pero no hay duda que se aumenta la demanda de pesos y se reactiva la economía real.
En conclusión, el servicio es un desastre y una miseria la tarifa, pero no la podemos pagar, lo cual sí es indudablemente una tragedia. No la podemos pagar porque los políticos nos roban nuestros ingresos y la falta de inversiones en general anula nuestra natural productividad. Además, anunciar la dolarización y no dolarizar las frena: en ésto, la expectativa creada trabaja en contra. Es verdad que no podemos pagar las tarifas, ni tantas cosas, PERO NO ES PORQUE ESTÉN CARAS.
En tal contexto, ¿quién carga contra los políticos ladrones y monta un espectáculo ambulante mundial capaz de atraer inversiones? ¡¡El quijotesco rockero de MILEI!! No queda otra que seguirlo, entonces... ES LO QUE HAY, Y ES MUCHO MEJOR QUE LO QUE SE FUE.
domingo, 11 de febrero de 2024
¿CÓMO ECHAR A ANDAR?
¿CÓMO ECHAR A ANDAR?
La Argentina está hoy maniatada por mil regulaciones, distorsiones y desincentivos. Se puede esperar que al liberarla de golpe, movilice una parte suficiente de su enorme potencial como para que pueda compensar en algo el inevitable costo del primer cimbronazo. Si además se corta una porción importante de la corrupción y del despilfarro de "la política", si se audita con un presupuesto base cero el costo y el beneficio de cada repartición, algún alivio financiero más o menos inmediato habrá en las arcas públicas, hasta que llegue la mayor recaudación generada por el auge productivo. De todos modos, algún financiamiento adicional sería necesario, a modo de anestesia, amén de una refinanciación realista. Total, si se crece, toda deuda es poca; y si no se crece, toda deuda es impagable.
En el fondo, el factor decisivo no son los préstamos, sino las inversiones. Los empresarios deben ser tan audaces y activos como los gobernantes. La confianza es lo único que puede transformar las medidas gubernamentales de shock en un shock de inversiones que produzcan a su vez un shock productivo y exportador. Las primeras inversiones serán internas. Se llegó a tiempo para la siembra de maíz tardío, que está vez no pudo saltear la seca del verano. Lo que queda se propagará, sin embargo, a su larguísima cadena de valor agregado: leche, cerdos, pollos, novillos, biocombustibles, etc. La soja rellenará los huecos con paso firme alentada por al menos alguna normalización cambiaria. Es también urgente activar la inversiones vinculadas a Vaca Muerta, hoy reducidas a un mero reciclaje de los fondos que allí se generan. El litio lo tiene a Elon Musk revoloteando, las economías regionales y las industrias del conocimiento también contribuirán a fortalecer el ingreso de divisas, se entiende que cotizadas a su verdadero precio. Las licitaciones de empresas y obras públicas, hoy sin fecha, podrían atraer inversiones externas, sobre todo si se pudieran pagar en parte con títulos de la deuda.
El crecimiento es lo único que puede no solamente licuar la deuda, sino también demandar trabajo genuino y productivo, única salida para el escalofriante cuadro de la pobreza y de la indigencia que nos aflige. Para satisfacer la demanda laboral será indispensable encarar una masiva gesta de capacitación encaminada a reciclar las legiones de empleados públicos tan prescindibles como mal remunerados y de titulares de planes sociales que no han sido más que un pasaporte al clientelismo primero y después al hambre que lo desarticuló. No olvidar que todos ellos son las verdaderas víctimas de la corrupción que los ha anulado y pervertido, por lo cual se requieren dosis masivas de benevolencia y sensibilidad social, encuadrada en los límites claros de la ley, aplicada con mesurada firmeza.
No se puede suponer que un gobierno empeñado en hacer de inmediato los enormes cambios que hemos votado lo haga todo bien ya. Nos conformamos con que hagan, bien o mal, algunas de las cosas buenas que preconizan. Corregir el rumbo es lo estratégico, y a ese respecto el mandato ha sido claro. Avanzar derecho y rápido es el ideal, pero como no se pueden controlar todas las variables, algunos desvíos habrá: para irlos corrigiendo está el timonel.
La virtud del momento es la templanza, de modo que las expectativas del primer momento no alimenten una euforia excesiva, ni el contacto con las duras realidades lleve a una depresión paralizante. Cuando el régimen imprimía dinero sin valor y lo regalaba en un intento tan desesperado como vano de ganar las elecciones y evitar la cárcel, lo racional era gastarlo rápido, en cuotas, sin mirar los precios, que subían sin límite. La plata era mucha, no valía nada y la deuda era un regalo. Ahora habrá poca plata, pero por lo mismo valdrá cada vez más, y cada cual tendrá que hacerla valer. Cuando se vaya secando la oferta de dinero, los precios seguirán subiendo sólo hasta donde la demanda lo permita. Lo inteligente ahora es restringir rápida y voluntariamente el consumo de lo caro antes de que se acabe la plata, que va a ir escaseando cada vez más. Como en el 2001, la recesión quizás permita devaluar SIN subas de precios proporcionales. Quizás se pueda reeditar ese caso único en la historia argentina de devaluación real, sin que la inflación la devore antes de que pueda brindar su relativo beneficio en materia de competitividad, artificial pero inmediata. Eso sí, sin llegar a saquear supermercados.
En síntesis, estamos mal y es posible que estemos peor antes de empezar a mejorar. La diferencia es que un proyecto nacional sensato y realizable le puede dar por lo menos un sentido al sacrificio.
DE LA MONCLOA A ROBESPIERRE
Lo importante ahora no es tanto quién está: ¡es quienes se fueron! Eso no hay que olvidarlo nunca frente a un Presidente algo desconcertante en su despilfarro verborrágico de capital político. En eso de subir la apuesta hasta el delirio, es escalofriante cómo nos recuerda a "la que se fue". Los locos elegimos locos, pero entre el loco y la loca, entre el roquero maleducado y la pelandruna abacanada, sigue siendo preferible un economista preparado a una abogada analfabeta de números. Ahora hay que ver cómo seguimos... con lo que hay.
"L'Italia darà da se" se dijo en un momento infinitamente más crítico que el que actualmente atraviesa una Argentina enrevesada, pero intacta y pletórica de oportunidades. Es verdad, pues toda nación es una apuesta por sí misma y debe 'dar de sí'.
Los periodistas, los legisladores, y hasta los jueces, se deben contagiar del entusiasmo presidencial, sin dejar por ello de encauzarlo hacia el máximo de las reformas tan urgentes como indispensables que sea factible. El mejor tratamiento es el que el paciente resiste. Parece que a éste le cuesta demasiado abandonar su adicción crónica a los privilegios de casta.
Los remedios serán heroicos, según parece. El costo político del proceso se dispara, porque por el momento toda ilusión de acuerdo refundacional se ha hecho añicos. Tiramos los calmantes y la anestesia a la basura. Nos acostamos con la Moncloa y amanecimos con Robespierre. Como los países no se mueren, o bien nos curaremos de espanto o recaeremos una vez más. El desafío de la hora es ver lo que queda de bueno y echar a andar.
Ver:
https://comentariosdepp.blogspot.com/2024/02/como-echar-andar.html
miércoles, 7 de febrero de 2024
PODER POCO, LEGISLATIVO MENOS
viernes, 2 de febrero de 2024
CONSTRUYENDO PODER
Salga lo que salga, lo más importante para llegar a la China es dar el primer paso. Y está dado. Más allá del contenido que en definitiva resulte, haber armado semejante mayoría a partir de los muy pocos diputados propios demuestra una interesante capacidad para construir poder. El mandato recién empieza, y pareció empezar bien.
Como ciudadano, tenerlo a Milei apretando el acelerador, a Macri haciendo los cambios y al radicalismo atento al freno no me parece mala combinación. Muchos de los que votamos a Milei porque fue lo único que quedó contra Cristina después de Larreta y de Patricia lo hicimos con la expectativa de que el Congreso le morigerara el 20% que tiene de excesivo sin obstaculizar el 80% que tiene de acertado.
Hasta ahora, todos estas vicisitudes no son más que fotos. 55 días son un suspiro, a pesar de la velocidad que imprime Milei. Aunque lo frenen un poco, aunque le poden las leyes, su gestión es vertiginosa comparada con las anteriores. Los datos del día a día son muy variables como para hablar de éxitos o de fracasos, siempre relativos, siempre momentáneos. La tendencia todavía no se puede verificar con certeza. En la bruma de la batalla, se ve muy poco, aún poniendo los faros largos. Por eso no se puede andar peleando con todos, todo el tiempo. Lo único que no hace el gobierno es perder tiempo. Avanza a los tumbos, choca contra las paredes, pero rueda y rueda como bolita de purrete arrabalero. Rebota y sigue... Anda como el Cid "por tierra de moros, perdiendo e ganando, durmiendo los días e las noches trasnochando".
Ya hay luz verde judicial para ir tocando las tarifas. De la deuda interna y del gasto y se encarga la inflación, que lamentablemente no distingue entre el gasto productivo y el improductivo. En fin, el resultado es ANUAL... y van sólo días. Menem y todos los demás grandes reformistas también anduvieron tanteando al principio. El costo de tantos tires y aflojes es demorar la baja de la inflación, el peor de todos los impuestos. Es difícil de tolerar para la gente, pero mientras tanto al gobierno le licúa el gasto público y la deuda interna, mientras le aumenta la recaudación. Eso sí, no hay que exagerar, porque la paciencia humana tiene un límite y no se puede seguir tirando de esa cuerda mucho mas tiempo sin erosionar el apoyo popular, quizás en forma irreversible. Ver https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid0CQTbNMDjpE6pdFfN7yWruAsEnvMviy1BsuYWDAx6k5Cr6j1Utb9zLUMpKi1L5aMol&id=653954354&mibextid=Nif5oz
Por ello, el paquete fiscal debe volver pronto, depurado y recargado. La propia inflación y la reducción drástica del gasto dolerán tanto que las objeciones se aventarán... Cualquier impuesto es mejor que la privación combinada con el impuesto inflacionario. Lo que queda claro es que no habrá más déficit, por lo cual si no se votan impuestos, no habrá gastos. Los gobernadores o recaudan lo que gastan o no van a poder seguir gastando lo que no recaudan. Un interludio sin plata será una buena cucharada de aceite de ricino no solamente para las provincias, sino también para la administración nacional, provincial y municipal. La próxima propuesta fiscal se recibirá como el maná que es. En un tiempo corto, las cajas vacías amansarán hasta al más bravo.
La quita de subsidios al transporte es un buen comienzo. Los más vulnerables están protegidos por tarifas más bajas y todos están protegidos porque cuando hacen combinaciones de varios medios dentro de las dos horas, pagan el segundo viaje a la mitad el tercero a un cuarto, tengan la tarifa que tengan. Será cuestión de extender la SUBE a los lugares donde todavía no se usa y de adecuar los saldos asignados a los puntos de recarga. Es infundado el argumento de que los subsidios al transporte no se pueden quitar porque figuran en el presupuesto del 2023, hoy prorrogado. El presupuesto es una autorización máxima para hacer un gasto, no una obligación de gastar.
Sigue siendo muy deseable hacer los cambios todos juntos. Irlos haciendo de a poco es más doloroso y sobre todo más injusto, porque en el mientras tanto se generan enormes ganancias y pérdidas inmerecidas. El shock es expansivo, porque una vez develadas las incógnitas y trazado el rumbo, todo el mundo se lanza a producir. La espera es recesiva porque en la incertidumbre nadie puede hacer más que especular, mientras consumen reservas, reduciendo o agotando el capital disponible para negocios futuros. El factor tiempo es el más valioso y crítico de todos, porque es irrecuperable.
jueves, 1 de febrero de 2024
CUESTIONES DE PRIVILEGIO
Lo que se está viendo en el Congreso es un abuso total. Casi ninguno de quienes las están planteando durante horas y horas sostienen haber sido "acusados o molestados por opiniones emitidas en el ejercicio de su función".
https://www.eldestapeweb.com/politica/ley-omnibus/que-son-las-cuestiones-de-privilegio-en-diputados-202413115220