domingo, 11 de febrero de 2024

DE LA MONCLOA A ROBESPIERRE

  Lo importante ahora no es tanto quién está: ¡es quienes se fueron! Eso no hay que olvidarlo nunca frente a un Presidente algo desconcertante en su despilfarro verborrágico de capital político. En eso de subir la apuesta hasta el delirio, es escalofriante cómo nos recuerda a "la que se fue". Los locos elegimos locos, pero entre el loco y la loca, entre el roquero maleducado y la pelandruna abacanada, sigue siendo preferible un economista preparado a una abogada analfabeta de números. Ahora hay que ver cómo seguimos... con lo que hay.

"L'Italia darà da se" se dijo en un momento infinitamente más crítico que el que actualmente atraviesa una Argentina enrevesada, pero intacta y pletórica de oportunidades. Es  verdad, pues toda nación es una apuesta por sí misma y debe 'dar de sí'.

Los periodistas, los legisladores, y hasta los jueces, se deben contagiar del entusiasmo presidencial, sin dejar por ello de encauzarlo hacia el máximo de las reformas tan urgentes como indispensables que sea factible. El mejor tratamiento es el que el paciente resiste. Parece que a éste le cuesta demasiado abandonar su adicción crónica a los privilegios de casta.

Los remedios serán heroicos, según parece. El costo político del proceso se dispara, porque por el momento toda ilusión de acuerdo refundacional se ha hecho añicos. Tiramos los calmantes y la anestesia a la basura. Nos acostamos con la Moncloa y amanecimos con Robespierre. Como los países no se mueren, o bien nos curaremos de espanto o recaeremos una vez más. El desafío de la hora es ver lo que queda de bueno y echar a andar.

Ver:

https://comentariosdepp.blogspot.com/2024/02/como-echar-andar.html

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