domingo, 3 de diciembre de 2023

REORDENAMIENTO ADMINISTRATIVO

 DEMANDAS INSATISFECHAS

Se debería establecer un registro de vacantes y una proyección de la demanda futura de empleo y de servicios, tanto en el ámbito público como en el privado.

Se deberían proveer programas de capacitación básica, gratuitos y abiertos a todos, con miras a satisfacer dicha demanda. Debiera ser obligatorio optar por alguno de ellos para quienes reciban beneficios relacionados con el desempleo.


AUDITORÍA DE LA ADMINISTRACIÓN

Sobre la base de un presupuesto base cero, se deberá evaluar el costo-beneficio de cada repartición de la administración centralizada y descentralizada, incluso toda persona física o jurídica que reciba fondos públicos por cualquier concepto (hospitales, cooperativas, organizaciones sociales, universidades públicas, escuelas, etc.). El pueblo debe saber exactamente cómo se gastan sus dineros y quienes los reciben, dentro fuera del Estado, deben rendir cuentas al centavo.

Se debería eliminar toda unidad que no se considere indispensable. Las que son deseables (cultura, bienestar, deporte, etc.), pero que de momento no se pueden financiar se reducirán a su mínima expresión, cuidando de no perder lo ya logrado. Las que hoy son eficientes y superavitarias (¡si las hubiera!) se auditarán para que lo sean cada vez más, sin perjuicio de privatizarlas si no fueran estratégicas y si resultara buen negocio en términos de los ingresos inmediatos y de los impuestos que rendirían en el futuro. Por último, las unidades que generen bienes públicos propiamente estatales (salud, educación, justicia, diplomacia, seguridad, previsión y bienestar social, etc.) se auditarán y financiarán con un prepuesto base cero primero, auditado constantemente después, siempre en comparación con los rendimientos de unidades análogas de todo el mundo.

Se determinarán luego las necesidades reales de personal actuales y futuras, públicas y privadas, en toda la economía actual y proyectada. Para cubrir las estatales, se abrirán concursos periódicos, generales y anónimos. Quedarán excluidos para siempre los nombramientos discrecionales en puestos administrativos que no tengan un carácter eminentemente político. Las autoridades electas podrán dar de baja o trasladar, en condiciones no perjudiciales ni deshonrosas, a los funcionarios públicos en los cuales hayan perdido la confianza. Sin embargo, nunca podrán nombrar a sus sucesores, que ascenderán inmediatamente  al puesto vacante por un mecanismo escalafonario, siempre sujeto a reválida en los próximos concursos abiertos y anónimos.


DETERMINACIÓN DE SUPERNUMERARIOS

Evaluar la actitud y la aptitud de los actuales agentes para cubrir las necesidades reales ya determinadas, al efecto de confirmar o reasignar funcionarios.

Todo el personal que resulte supernumerario en su repartición y no quiera o no pueda ser reasignado cesará inmediatamente en sus funciones. Se le seguirá pagando el sueldo entero durante los primeros seis (6) meses; el 75% por seis meses más; el 50% por los seis meses siguientes; y el 25% durante unos últimos seis meses. Podrá optar por una gran variedad de actividades de formación diseñadas específicamente en función de las necesidades públicas y privadas de personal que ya se habrán determinado. Quien durante esos dos años nada consiga, quedará despedido en las condiciones de ley.

Dichas prestaciones debieran estar supeditadas a la realización de actividades de formación, donde el funcionario estará becado (como cualquier desocupado), que podrán consistir en los programas específicos de capacitación para concursar y para cubrir los empleos privados vacantes por falta de candidatos especializados. Además, se facilitará su inserción en los sistemas generales de educación con saluda laboral.


CARRERA ADMINISTRATIVA

El ingreso debiera ser exclusivamente por concursos periódicos, abiertos y anónimos. El poder político debiera poder dar de baja al personal administrativo que no le inspire confianza, pero no nombrarlo, de forma análoga al régimen de los militares.

Se debieran revitalizar todas las instancias de la Carrera Administrativa desde la formación inicial y permanente para concursar hasta los ascensos escalafonarios y el sistema de reasignaciones y jubilaciones.