jueves, 27 de marzo de 2025

CABA, LA FERIA DE LAS VANIDADES

 Eclesiastés (1,2): Vanitas vanitatum omnia vanitas (Vanidad de vanidades, todo es vanidad). La baja estatura moral de nuestros políticos los hace funcionar como las tristes vedetongas  que son. Lo de la CABA es un sainete sin gracia.

 Macri se niega a aceptar que ya pasó la hora de su efímero partido PRO y que puede aportar sus cuadros y su experiencia sin competir, colaborando desde adentro. Los radicales no pueden superar su interna eterna y van divididos en dos alas, una con peluca y otra sin. Las Lilitas y Lilitos juegan a posar como estatuas de la virtud, en una soledad desierta de votos. Los ególatras de LLA arremeten ensoberbecidos, sin refuerzos, con cuanto esperpento han podido rejuntar, a matar o morir, olvidando que en su eventual caída nos arrastrarían a todos.

Cuando a gatas daba para armar una lista buena, vamos con cuatro malas. Parecemos los cuatro jinetes del Apocalipsis.

En cambio los K han encontrado en Santoro un candidato bastante presentable, ex radical de la épica línea alfonsinista, que todavía algún votito extra (no perónico) puede arrastrar. Un inesperado avance sobre la caterva de delicuentes analfabetos que suelen presentar.

Hablar de grandeza, de anteponer la vigencia de la idea al personalismo, es predicar en el desierto. Bastaría que entendieran una sola cosa:

Quienes van unidos, ganan. Quienes van desunidos, pierden. Corta la bocha...

domingo, 16 de marzo de 2025

BAJAS Y NO REBAJAS

 Estoy podrido de los descuentos, las promociones, etc. No quieren reconocer que si hay que REBAJAR es porque se REMARCÓ locamente anticipando una inflación que no fue.

 "Cobren lo que quieran, pero vendan lo que puedan", les dijo Milei. Como los precios son algo inelásticos a la baja, se acumulan existencias, que luego hay que liquidar para hacer caja. El mecanismo para ajustar los precios resulta así caótico, por el excepcionalismo argentino de creer que se puede combatir la ley de la gravedad con la viveza criolla. Lo único que consiguen es perder el recurso más valioso, que es el tiempo.

 Puesto que la realidad siempre se acaba por imponer, más valdría largar la puja distributiva y la coerción monopólica, fijando precios a los cuales se pueda vender rápido, para ganar con la rotación y con el volumen. La escala, la tecnificación y la creatividad orientarán la inversión para ajustar los costos a los precios que el mercado pueda pagar. NADIE SE FUNDIÓ POR GANAR POCO. 

Para quien lo haga, el efecto expansivo será maravilloso. A quienes sigan encaprichados, las importaciones les van a pasar por encima como una aplanadora.