Estoy podrido de los descuentos, las promociones, etc. No quieren reconocer que si hay que REBAJAR es porque se REMARCÓ locamente anticipando una inflación que no fue.
"Cobren lo que quieran, pero vendan lo que puedan", les dijo Milei. Como los precios son algo inelásticos a la baja, se acumulan existencias, que luego hay que liquidar para hacer caja. El mecanismo para ajustar los precios resulta así caótico, por el excepcionalismo argentino de creer que se puede combatir la ley de la gravedad con la viveza criolla. Lo único que consiguen es perder el recurso más valioso, que es el tiempo.
Puesto que la realidad siempre se acaba por imponer, más valdría largar la puja distributiva y la coerción monopólica, fijando precios a los cuales se pueda vender rápido, para ganar con la rotación y con el volumen. La escala, la tecnificación y la creatividad orientarán la inversión para ajustar los costos a los precios que el mercado pueda pagar. NADIE SE FUNDIÓ POR GANAR POCO.
Para quien lo haga, el efecto expansivo será maravilloso. A quienes sigan encaprichados, las importaciones les van a pasar por encima como una aplanadora.
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