https://www.datachaco.com/621621-argentina-rechaza-la-orden-de-detencion-contra-netanyahu-y-gallant
En un primer vistazo, creo que se yerra por varios motivos:
1. El enjuiciamiento y la consiguiente orden de prisión preventiva no es por guerrear, lo cual es ejercicio del derecho inmanente a la legítima defensa que Israel, como todo estado tiene. Es por cómo el Primer Ministro y el Ministro de Seguridad se han desempeñado al dirigir tal ejercicio, cometiendo posibles crímenes de guerra, que en principio perpetran las personas y no los estados.
2. Es por ello improcedente ver en el enjuiciamiento de cómo se ejerce un derecho una negación del derecho mismo, que no está ni puede estar en tela de juicio. En todos los fundamentos del rechazo se confunde al Estado de Israel y su derecho con los posibles crímenes de guerra quizás configurados por la manera de ejercerlo por parte de los encausados.
3. En tanto que parte del Tribunal Penal Internacional, la Argentina está obligada a cumplir los autos de prisión preventiva resueltos por dicho Tribunal, sin que le quepa discutirlos, impugnarlos ni apelarlos. Las facultades de instrucción de la Fiscalía son muy amplias, ya que están equiparadas a las del órgano de instrucción de mayor jerarquía. El órgano de ejecución de dicha orden de detención sería directamente la Policía Federal.
4. Llegado el muy improbable caso concreto de tener a los sujetos bajo su jurisdicción, la Argentina podría ser más diligente o más remisa en el cumplimiento de la diligencia.
5. Por el momento, callarse la boca hubiera sido lo mejor. Es tan absurdo como innecesario pronunciarse en abstracto en contra de una decisión que obliga a todos los estados miembros, más allá de la opinión que cada cual pueda tener al respecto. Al hacerlo, el país asume los costos de una rebeldía sin causa ni objeto... y lo peor de todo, sin necesidad, como la costurerita que dio aquel mal paso, según Carlos de la Púa.
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