miércoles, 7 de septiembre de 2022

¿ODIO? NI AHÍ...

 Por Gustavo Rinaldi

.

El engaño es evidente

Por qué habría de creerle?

Qué acaba de sucederle?

Fue un sicario? Fue un demente?

Coincidente y conveniente

Lo que a Usted le ha pasado.

Fue muy bien organizado

Y en todo la beneficia

Esta trama subrepticia

Que responde a un gran armado.


Por lo pronto no está muerta,

Oh qué gran casualidad,

Ya que en esta sociedad

Mueren muchos (cosa cierta)

Con una justicia tuerta

Que libera a los ladrones,

Asesinos y matones,

Gángsters y estafadores.

Solo delitos menores

Van a parar a prisiones.


Cuando las pruebas la abruman

Lo defenestra al fiscal

Mas nunca en un tribunal

Refutó evidencia alguna.

Resulta más oportuna

La idea de victimizarse

Porque así ha de cambiarse

El eje de la cuestión

Subvirtiendo la razón

De lo que debe juzgarse.


Las pistolas que no fallan

Matan fiscales, menores,

Mujeres, trabajadores,

Que sin defensa se hallan.

Sin custodia. No les vallan

La vereda, el domicilio,

Y brutales homicidios

Sufren. Mártires son ellos!

Grande a Usted le queda aquello

De intento de “magnicidio”


Pa usar ese sustantivo

Magna sería la persona

Y no una vulgar ladrona

Rodeada de algunos vivos

Y de algunos “colectivos”

Con la cabeza lavada

A la larga sustentada

Con planes, sin trabajar,

Con plata que han de robar

A sufriente gente honrada!


El capítulo siguiente?

El sicario suicidado?

O por Usted perdonado

Para engrupir más gente?

Sin declaración coherente?

Celular sin evidencias?

Va a gritar con insistencia?

Cómo continúa este incordio?

Invocar cuestión de odio

Así no dictan sentencia...

No hay comentarios:

Publicar un comentario