CRECIMIENTO O AJUSTE
14 de mayo de 2018
Un recuerdo de hace dos años. Todavía parece estar vigente. Lo único que se ha perdido es la salud y quizás el rumbo. Los objetivos propuestos son de sentido común y debieran sustentar políticas de estado, con independencia del signo político del gobierno de turno.
Un recuerdo de hace dos años. Todavía parece estar vigente. Lo único que se ha perdido es la salud y quizás el rumbo. Los objetivos propuestos son de sentido común y debieran sustentar políticas de estado, con independencia del signo político del gobierno de turno.
La gente capaz y sana sale del déficit aumentando sus ingresos y no reduciendo los gastos, lo cual puede llevar a un círculo vicioso de pobreza. "We can always grow ourselves out of a deficit" (Chomsky). Los argentinos parecemos estar paralizados, enfermos o degenerados porque ni se nos ocurre ponernos a trabajar para producir y exportar más. Todo el debate gira en torno de recortes, ajustes, deuda, y no de trabajo, crecimiento, exportación.
Dicho lo cual, el estado argentino despilfarra hasta el escándalo y grava hasta la confiscación, incluso el trabajo. La curva de Laffer, que no suele funcionar sino en casos extremos, funcionó espectacularmente en el maíz y en el trigo. La quita de retenciones generó y siguirá generando siembras récord que incrementaron la recaudación por IVA, Genancias, etc. mucho más de lo que se dejó de recaudar por las retenciones, que no era gran cosa, porque poco y nada se sembraba y se exportaba menos, con tantas retenciones. Es un éxito y un síntoma grave a la vez.
Menos mal que hay siembra de maíz (se seca y se aguanta parado hasta que baje la humedad y se pueda cosechar), trigo (viene antes y después de la soja, optimiza los insumos y compensa los rendimientos) y ganadería (resiste los factores climáticos, tales como sequías e inundaciones, mucho mejor que la agricultura) frente al desastre actual de la soja (que si no se cosecha a tiempo, abre la vaina, voltea el poroto, germina o se pudre, con pérdidas casi totales).
Habría que revisar la serie histórica, porque tengo la sensación de recordar que a veces se ha intervenido el mercado para SOSTENER el dólar porque tendía a bajar demasiado... pareciera que no siempre faltan. En circunstancias normales, producimos más de lo que consumimos. Casi nunca nuestras circunstancias han sido normales en los últimos tiempos. Gastamos a cuenta, financiando el déficit con deuda y emisión, porque la enorme recaudación nunca alcanza.
La competitividad real y duradera se da en costos y calidades. Buscarla, y a veces lograrla, exclusivamente con devaluación es artificial, insostenible y hambrea al pueblo. ¿Habrá alguna vez un dólar NORMAL, cerca de la cotización de equilibrio? Cuando no está regalado, está por las nubes. No tenemos la menor idea de nuestros costos comparativos...
Salvo el endeudamiento, que obliga a vender cualquier cosa a cualquier precio, el mercado actual de alimentos está más bien desabastrecido y bastante demandado, lo cual torna mucho más factible que hace un par de décadas agregar valor a los productos primarios, partiendo de las ventajas comparativas que tenemos para producir las materias primas:
1. La industria frigorífica exporta cortes de carne vs. cuartos compensados, carnes procesadas, etc. y demanda trabajo en forma intensiva.
2. Vinos.
3. Biocombustibles, harinas y aceites vs. granos. Aún los granos y las carnes tienen incorporada tecnología de punta aguas arriba: biotecnología, ingeniería genética, siembra directa, agricultura satelital, genómica animal, sistematización de campos, curvas de nivel, agricultura por ambientes, etc.
4. Cerdo, pollo y lácteos, que son soja y maíz con valor agregado y encima se pueden procesar más (queso, jamón, chickenitos, etc.). Se podrían exportar listos para consumir: ser la góndola del mundo.
5. Marroquinería en vez de cueros crudos, salados o curtidos.
6. Ciertos sectores de alta tecnología que tiene demanda internacional, sobre todo en el Tercer Mundo: satelital, nuclear, genética y biotecnología en general, maquinaria y tecnología agrícola, tecnología y materiales para energías alternativas, baterías de litio, etc.
7. Frutas finas de contraestación, legumbres y hortalizas ídem frescas, o secas congeladas, enlatadas o procesadas (dulces, salsas, etc.). Papas Fritas McCain, Puré Chef, pasas de uva, orejones etc.
De nada de eso se habla. La repartija general de coloridos papelitos con la tinta fresca y la renovación o la mora de la deuda nos preocupa en forma excluyente. Ninguno de los dos recursos son genuinos, ni sostenibles. No pagamos en término ni siquiera lo queeque se debe en los mismos pesos que se emiten...
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