martes, 18 de agosto de 2020

¿Y SI SE LE ACABA ESCAPANDO LA TORTUGA?

Capaz que se le escapa nomás la tortuga...

Como bien dice Tato Young, a los jueces les gusta más tener "el dedo en el gatillo" que disparar o bajar el arma. Es la causa pendiente lo que les da poder... 

Se supuso que multiprocesada Esha no podía ganar, y ganó. Esha decía que la procesaban, no por sus actos archiconocidos y recontraprobados, sino solamente para evitar que ganara. Ahora es al revés, hay que ganarle para que los procesos avancen y culminen. El supuesto fin se transformó en el medio indispensable.

Es una tragedia institucional, es un escándalo judicial, es una vergüenza nacional, pero es la REALIDAD: los jueces son más corruptos que los delincuentes, así que a la corrupción hay que ganarle primero en las urnas... donde cada vez son menos los votantes de Esha, corruptos aspiracionales lo cual no deja de ser paradójico, visto el contraste entre los miles de millones de su adalid y su cruel indigencia, cada vez más acuciante. Se logró ganarle tres veces, se puede volver a lograr. Eso sí, hay que trabajarlo con esfuerzo duro y parejo, del cielo no va a caer.

En algunas causas menores la primera instancia la ha sobreseído, sin mayor reacción visible, lo cual nos debe aleccionar sobre la laxa catadura moral del público. La jubilación exorbitante (unas cien mínimas) se la han dado también en primera instancia: los abogados de la ANSES se apartaron de su obligación legal y de su inveterada costumbre de apelar. También pasó, dejando una flor de "cosa juzgada írrita" para plantear en cuanto cuadre...

No hay mal que por bien no venga: la derrota contundente en las legislativas de 2021 parece haber dado vuelta la taba judicial... Al fin y al cabo, los jueces dependen más del poder legislativo que del ejecutivo, cuyas diversas reparticiones colaboran simbólicamente desistiendo de las querellas, sin otro efecto que incurrir en el delito de incumplimiento de los respectivos deberes como funcionarios públicos. En efecto, los abogados del Estado no deben desistir, transigir ni consentir: la plata no es de ellos. Así y todo, los juicios siguen...

Es el momento de machacar en caliente. Esha nunca estuvo más aislada, más yerta, aunque suele sorprender alzando de golpe su cabeza, siempre rebosante de veneno. Una condena ahora le desbarató el 2023... algo que toda su gestión se afanó con ahínco en evitar, aunque su electorado tiene el cuero muy duro. Lo paradójico es que al tratar de lograr su impunidad, va perdiendo esa misma base electoral con cada minuto que pasa...

Entre la demora más o menos intencional de los jueces y la paliza electoral que supimos propinarle en el 2021, Esha se puede ir haciendo un lindo traje de seda cruda con broches de brillantes, ¡A RAYAS! Está en los ganadores del 2021 aprovechar la coyuntura y sacudirles la modorra a los jueces, que tienen vocación de eternidad. La Corte ha dado señales de vida con algunas inconstitucionalidades.

No hacen más que tratar de reventar al Poder Judicial: el viejo truco de ampliar la Corte Suprema para evitar condenas, de nombrar el Fiscal General por mayoría simple para evitar acusaciones, de truchar el Consejo de la Magistratura para apretar a los jueces, etc. Como las últimas elecciones legislativas dejaron equilibradas las Cámaras por una victoria de la oposición, casi nada de eso se pudo hacer, pero tampoco se pudieron cubrir las vacantes de jueces. Después de 12 años de gobernar con un Congreso tan complaciente que le decían "la Escribanía" de los KK, ESHA tiene suficientes jueces amigos para mandar de un fuero a otro como "subrogantes", sin estabilidad ni independencia, ya que los pueden volver a trasladar si no hacen caso. Pero nada sirve como una clara mayoría, que Esha ya perdió y nunca más tendrá. Su agonía política es lenta pero inexorable...

Claro, los jueces venales son peligrosos, porque cuando vira el viento del poder, viran con él. Los jueces probos (hay bastantes, lo cual es casi milagroso) deciden en base a los hechos probados, al derecho vigente y a la justicia del caso, los haya nombrado quien fuera. Hoy ambas variedades le son fatales a los KK, que no dejaron trapisonda por hacer. Como los militares, los traicionó la creencia en la propia impunidad. Muchos han pasado largas temporadas en la cárcel y a Esha las balas le pican cada vez más cerca. Como Videla, les dice a los jueces que no son quién para juzgarla. Como cualquier ladrón, alega que hay otros que también robaron, lo cual es cierto, pero no es excusa. Así que solamente su edad la librará de los barrotes físicos, pero de la prisión domiciliaria solo la puede librar el poder, que pierde día a día. En caso de condena firme, ni los fueros parlamentarios le valdrán.

La conformación de la Cámara de Diputados y del Consejo de la Magistratura impiden tanto nombrar nuevos jueces amigos como presionar a los actuales con juicios políticos, por lo menos en el plenario: en la Comisión todavía tiene una impotente mayoría. En el Senado ha habido una gran fisura de su hasta ahora monolítico control.

Esha ve que el tiempo pasa y las resoluciones judiciales se acercan, como un alud en cámara lenta. Su único recurso es el poder. Jamás ensayó una defensa, solamente acusó a sus acusadores y jueces de perseguirla. En la arena política, chilla, vomita improperios, destila veneno, en fin, se agita y coletea como pez agonizante en el fondo del bote.

Exhibe su desesperación en cartas abiertas y renuncias vacías con las cuales sacude a cada rato el frágil andamiaje de ese rejunte inviable al cual denomina su gobierno. Éste tiene asignada una única misión, quizás imposible: hacer desaparecer sus culpas y sus causas. En fin, como decía Santayana, un fanático es quien, habiendo perdido el objetivo, redobla el esfuerzo...

Eso sí, hay que poner manos a la obra... el momento es ahora. A la oportunidad la pintan calva...

Para abrir el debate:

https://comentariosdepp.blogspot.com/2020/10/diagnostico-y-tratamiento.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario