jueves, 16 de septiembre de 2021

TÍTERE Y TITIRITERA

Mónica Prunell comparte del muro de Carlos O. Antognazzi:

"Cristina Kirchner ordenó a Wado de Pedro y los demás acólitos que presentaran las renuncias para presionar y debilitar a Fernández. Pero él podría hacer una maniobra de judo y aprovechar en su beneficio ese movimiento destituyente: aceptar todas las renuncias para sacarse de encima la Cámpora, y poner a su gente en el Gobierno. Con eso invertiría los deseos (¿secretos?) de Cristina: la debilitada seria ella y no él. Es decir: lo mejor que podría hacer Fernández es empezar a presidir el pais, que para eso lo votaron hace dos años. Empezaría a ser Presidente dos años tarde, pero al menos empezaría. Ya seria un logro para su patético comportamiento..."

Coincido, pero si lo hiciera, no sería más el Albertítere, que si no lo mueven, no funciona. Es imaginable que si empuñara el bastón con una mano y la chequera con la otra para volcarse a los sindicatos, a los movimientos sociales, a los intendentes, a los gobernadores y al peronismo no kirchnerista, podría llegar a aislar a Cristina, al Patria y a La Cámpora, que ya han contaminado todas las listas hasta hacerlas repugnantes hasta para los propios y por eso deben perder inexorablemente, ya que ningún peso pesado va a hacer campaña para semejantes muñecos. Ya D'Elía habla contra Cristina: "ella con los negros no habla". Después la oposición triunfante arrinconaría en el Congreso al kirchnerismo residual y se entenderá con un Alberto moderado y sus peronistas "normales" en un gobierno de unidad nacional, por lo menos hasta el 2023. La Argentina sin Cristina puede andar. Con Esha, es la locura permanente y una pelea tras otra.

¡¡¡ARGENTINA SIN CRISTINA!!! es el clamor popular, que resuena desde D'Elía hasta la SRA... ¿Tendrá Alberto las "agallas" para responder a él o se hundirá con Esha en la vorágine? Bueno, hoy pidió al Movimiento Evita que suspendiera una marcha y le hicieron caso... tan desapoderado no parece. 

La locura de Cristina y las groserías de Vallejos enaltecen al otrora devaluado Alberto, por mero efecto de comparación. ¿Se animará a dar la tradicional "patada histórica"? Por el momento, habla poco, los tiene a todos pendientes y vomitando cada vez más furia purulenta... los cocina a fuego lento y los deja hundirse solos pataleando en su propio barro, como las sapas y culebras que son. Es cuestión de que Alberto maneje la variable más delicada de la estrategia: el tiempo. La parálisis lleva al helicóptero, como ya se vió.

Es imaginable, sí, pero es un sueño. ¿Amanecerá una Argentina encaminada o seguirá la siniestra pesadilla? Hay un tweet que parece presagiar el alba. Pero no, en la Argentina todo termina mal, y ésto también terminó mal. Alberto se quedó sin la poca dignidad que por un segundo se pareció entrever. Solo queda trabajar duro para que en noviembre se quede sin senadores ni diputados.

Por favor, VIRALIZAR.

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