Sartre decía que los verdaderos pobres son quienes son pobres todos juntos. Los demás, son ricos sin suerte.
Ha habido múltiples ensayos de solucionar la desigualdad "todos juntos", desde la Revolución Francesa a la Revolución Rusa, para llegar a Cuba y hasta Perón. No parecen haber logrado en los hechos más que cambiar unas oligarquías por otras, de bastante menor categoría (en mi opinión, quizás equivocada) y encima empobrecer al conjunto hasta lo intolerable.
Entonces los "verdaderos" pobres desaparecen y somos todos ricos... con más o menos suerte. La brutal pobreza universal así generada lleva por fin a la paradoja de que hasta los menos favorecidos dejan de pedir reivindicaciones y derechos, para pedir libertad y oportunidades.
No será racional, es por cierto contraituituvo, pero es coherente con la experiencia comprobable de sociedades desiguales donde se ve al más pobre mejor que la media de las sociedades igualitarias hundidas en la miseria general, con la dolorosísima excepción de familias y castas gobernantes obscenamente millonarias.
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