La huelga y el paro son armas poderosas de los trabajadores si y solo si la economía o la unidad de producción están funcionando a CAPACIDAD PLENA. Al empresario que llega justo a satisfacer la demanda, un día de paro lo perjudica, porque no lo puede recuperar, sus beneficios serán menores en forma definitiva. Además, como no va a cumplir con algunos de sus clientes, los puede perder. Ello nunca es bueno, aunque coyunturalmente estén sobrando los encargos.
En cambio, si tiene CAPACIDAD OCIOSA por falta de demanda, lo que no se produce hoy se compensa produciendo más mañana. La producción y los beneficios serán los mismos, al fin y al cabo. Hasta puede ser conveniente parar un día porque se ahorran los costos operativos de abrir el establecimiento: climatización, iluminación, ascensores, limpieza, alimentación del personal, etc.
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