lunes, 16 de marzo de 2020

IN PARTENZA

Sé que voy a morir y no me importa demasiado, aunque apuro tampoco tengo. Siempre disfruté a mi manera de cada momento y la vida ha sido generosa conmigo en experiencias, conocimientos, afectos y demás ingredientes de la felicidad.

Nada me debe la vida: si debiera partir mañana, nada me quedaría por hacer. Si me tocara vivir veinte o treinta años más, sobran proyectos.

Mi hijo y mi nieta me han regalado la trascendencia y mi mujer las alegrías cotidianas. Planto árboles y escribo todo el tiempo.

Termino con la frase de García Lorca: "Para que tu vida sea más profunda y más hermosa, mírala siempre con melancólica mirada de despedida".

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