La Iglesia recauda en las colectas plata chica, que queda fuera de todo control público.
La corrupción de la mala política recauda billetes de 100 dólares o de 500 euros en bolsas.
La Iglesia manda parte de su recaudación a Roma o la invierte de diversas maneras que en nuestra economía bimonetaria demandan dólares.
La corrupción política gasta parte de lo recaudado en comprar votos, financiar movilizaciones, etc., para lo cual hace falta plata chica.
Más que una caja fuerte, quizás el convento de fariseos (sepulcros blanqueados) haya sido una casa de cambios...
No tengo pruebas, pero por la época de las andanzas lujaneras de José López entonces se hizo una gran manifestación en el Obelisco, de unas 100.000 personas. Un costo aproximado de USD 100 por persona parece razonable.
Es cuestión de sumar la proporción por persona, a su valor aproximado en dólares, del transporte (USD 10), el puntero (USD 20), el choripán y el tetrabrik (USD 10), la plata en la mano para el manifestante (USD 20), los equipos de sonido (USD 20), propaganda y varios (USD 20), y más o menos da.
No hay comentarios:
Publicar un comentario