Quien blande una espada larga no puede pretender que quien sólo dispone de un modesto verijero no se lo arroje cual dardo. Espadear mano a mano en tales condiciones de disparidad es un suicidio, no un acto de lealtad.
La oposición se debe mantener unida y firme. La deserción de algunos se puede compensar con la adhesión de otros, cuando la posición es clara y constante.
A ver si la oposición en el Senado se pone los pantalones y manda la Megaley a Comisiones. ¡No les den los 2/3, por favor! ¿Para qué se creen que obtuvieron tantos votos? Es que los usen, no para que los VENDAN...
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