PRIMERO FUE LA CAJA
Demorar los pagos y por ende las obras de las plantas de compresión fue sin duda un mal negocio muy costoso. El problema es si en el primer momento de la gestión Milei se podía seguir pagando esa obra pública, y otras, o no. Es obvio que cuando "no hay plata", se padecen muchos perjuicios. No cambiar el aceite del auto a tiempo estropea el motor, pero no por ello es prudente hipotecar la casa familiar para cambiar el aceite del auto. Ser pobre es caro pero gastar lo que no se tiene es más ruinoso todavía. Se supone que haber seguido con déficit hubiera sido peor que arriesgarse a estar veinticuatro horas con algo menos de gas...
Nos quedaremos sin gas, sin repelente, sin empleo, sin consumo, sin automotrices, se sacrificará lo que sea, quien sabe cuántas cosas más, pero LAS CUENTAS VAN A CERRAR, guste o no. Como el abuso anterior fue sideral, ahora el rigor es absoluto. Fue lo que se votó, zanjando definitivamente el debate. La decisión ya está tomada, hoy el déficit cero es un dato que resulta inútil discutir. El estado gastará bien o mal, mucho o poco, pero SOLAMENTE LO QUE RECAUDE, que además será lo menos posible. Punto.
NECESIDAD, DIVINO TESORO
Donde hay una necesidad ya no hay más un derecho que reclamar, sino simplemente una oportunidad de negocio que aprovechar. Mientras no haya inversión y trabajo, no habrá plata, porque en el mundo real la plata se gana, no se imprime. Quizás no habrá gas, ni un montón de otras cosas igualmente indispensables... hasta que las haya.
Las habrá recién cuando el país privado se ponga en movimiento, tentado por aprovechar siquiera alguna de las oportunidades que tantas necesidades a diario multiplican. Cual padre exhausto que le cortó los víveres al hijo adulto y remolón, el estado ya no quiere planear, ni solventar, ni siquiera fomentar la producción. A lo sumo, destrabará regulaciones y aliviará la carga fiscal... si lo dejan.
De ahora en más, está decidido que quien quiera consumir deberá producir primero. Así lo hemos resuelto los argentinos. Así de sensato. Así de simple. Así de bravo...
¿PARA CUÁNDO LOS CONFITES?
Al final el mercado acaba haciendo de golpe, con muchos mayores costos, lo que se sabía que los gobernantes debieran haber hecho quirúrgicamente y no se animaron. Que le pase a un De La Rúa, bueno. ¡Pero a un Milei! Si tiene sus razones, para prolongar tanto la agonía, por lo menos debiera darlas ¿no?
Nada fácil lo que viene, si viene, cuando venga. Será un salto al vacío, sin red, justificado porque el edificio está en llamas... no es hora de titubear. Se enamoraron del ancla cambiaria Martínez de Hoz y Cavallo. Macri la sostuvo con deuda, y Cristina con emisión. Todos terminaron mal...
LA RECETA DE MERLÍN
Dólar alto para exportar y tasa baja para producir, dice Eduardo Conesa, con la sabia claridad que da una vida de estudios profundos y altas experiencias. Si quieren apurar los remedios, depósitos ajustables o duales en competencia de monedas para financiar lo financiable. Desregulación para liberar, cuando se despabile, o se compre, o se cambie el Congreso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario