PER-DI-MOS. Ahora hay que hinchar panza y aguantar la cinchada. Nada más previsible que los errores del gobierno ni que nuestro desacuerdo con ellos.
Mal que nos pese, hoy lo democrático es que gobiernen Esha y sus secuaces. Tienen derecho a "hacer lo que quieran", en puridad lo que les parezca mejor para el pueblo que les confió sus destinos. Escucharán a la oposición si les parece y si no, no.
La colaboración de la minoría opositora es un deber patriótico de generosidad: se la puede ofrecer en caso de acuerdo, pero por cierto que no hay ningún interés en insistir. Cuanto más se aíslen en su soberbia, menos acertarán y cuanto más abusen de su victoria, menos probable será que la repitan. Nunca cupo hacerse ninguna ilusión respecto de su deleznable índole moral, humana, intelectual y política. No hay por qué impedirles desplegarla en toda su magnitud frente a los votantes indecisos que definen las elecciones. Es cuestión de ir ocupando en esa "avenida del medio" los espacios que ellos vayan perdiendo.
La democracia siempre da revancha. Se aprende a votar votando. Ensayo y error, aunque el error se pague con el dolor de todos.
Todo se demora en la justicia, y con pandemia más: a Comodoro Py le gusta más tener el "dedo en el gatillo", porque cuando lo acciona, su poder se desvanece. Además, se tienen que dejar margen por si Esha pierde bien perdido en el 2021, ahí sí que se da vuelta la taba, mandan presos a todos los ladrones y hacemos el NUNCA MÁS de la corrupción. Todo depende de que gane la oposición en las próximas elecciones. Ya sabemos que SE PUEDE, pero hay que trabajarlo duro y parejo. ¡DEL CIELO NO VA A CAER!
El asunto es saber aprovechar las oportunidades. Armar una oposición unida, activa, organizada y sensata. Prepararse para el 2021 y para el 2023 con autocrítica, reoganización, planificación, estrategia, táctica y acción política superadora.
El asunto es saber aprovechar las oportunidades. Armar una oposición unida, activa, organizada y sensata. Prepararse para el 2021 y para el 2023 con autocrítica, reoganización, planificación, estrategia, táctica y acción política superadora.
AUTOCRÍTICA
Macri no fue un buen candidato. Fue lo que había, por cierto infinitamente mejor que Esha y su pandilla.
Primero rechazó la alianza con Massa (que en esa época la odiaba activa y abiertamente a Esha), "porque alcanza con lo que hay", según su pintoresco gurú. No basta que alcance, tiene que sobrar porque siempre algún percance se presenta. Massa le hubiera aportado una victoria por amplio margen y una mayoría legislativa que después le hizo mucha falta.
Fue el primer error estratégico y muchos otros vinieron detrás. No tiene que alcanzar, tiene que sobrar. No es lo mismo ganar por un pelo que ganar al trote. Si se recluta solo a los buenos, se lucha solo y se pierde. Primero juntar y después formar...
Fue el primer error estratégico y muchos otros vinieron detrás. No tiene que alcanzar, tiene que sobrar. No es lo mismo ganar por un pelo que ganar al trote. Si se recluta solo a los buenos, se lucha solo y se pierde. Primero juntar y después formar...
Después, con la idea mezquina del "amarillo puro", se privó de una mayor participación radical, que hubiera aportado sensibilidad política y marginó a la Coalición Cívica, que hubiera aportado nivel intelectual y firmeza moral.
Con eso y con todo, se logró corregir el rumbo y poner proa hacia el punto de destino. Se avanzó, pero apenas, muy despacio, entre múltiples escollos: las inversiones no fueron mucho más que la fina garúa ácida del carry trade (arbitraje entre la tasa en dólares muy baja por entonces y la altísima tasa en pesos, con un dólar quieto) y el chaparrón aislado de Vaca Muerta.
Para el Estado, el carry trade era algo así como vivir de la tarjeta y para los especuladores era algo así como jugar al Martín Pescador. Desde el exterior se traían dólares, que estaban dando tasas bajísimas, para vendérselos al Banco Central, que emitía pesos para pagarlos. Para que esos pesos no causaran inflación, el Central emitía Letras del Banco Central (LEBAC) a tasas muy altas y a corto plazo. Las reservas crecían y el Estado con los pesos extra podía financiar el déficit heredado, mientras lo iba reduciendo de a poco, conforme a su política de gradualismo, que fue atinada. Los inversores financieros lograban una gran ganancia mientras el dólar no subiera. Podían cubrir ese riesgo comprando dólar futuro, pero entonces la ganancia resultaba poco atractiva. Como siempre, el riesgo es proporcional a la ganancia... y bueno, la tentación es irresistible.
Vaca Muerta permitió exportar gas en vez de importarlo. El campo aumentó y diversificó muchísimo la producción y las exportaciones, con bastante valor agregado: harinas, aceites, biodiésel y carnes. La inversión del campo era interna y se transformaba en divisas genuinas.
A falta de la lluvia de inversiones de riesgo, se decidió regar con deuda y obra pública, lo cual no era malo como una segunda opción. Lo malo fue que al final se rompió la canilla y se inundó todo...
A pesar de la tripulación insuficiente, del capitán inexperto y del barco muy averiado, se pudo remontar con éxito el cabo de las elecciones legislativas 2017. La tormenta feroz del 2018 (sequía, inundación, otra sequía, suba de la tasa Internacional, impuesto a la renta financiera, retiro del carry trade, etc.) no se acertó a capear.
La primera maniobra, movilizar parte de las reservas para suplir los 14 mil millones y medio de exportaciones perdidas, vaya y pase. La segunda maniobra, regalar dólares a ARS 20 para que el negocio les cerrara a los especuladores del "carry trade" cuando se quisieron ir todos juntos, fue imperdonable: una cosa es dejarlos arriesgarse en pos de hacer grandes ganancias y otra cosa es garantizárselas con las reservas del pueblo argentino.
Cuando se terminaron de ir las oscuras golondrinas, se subió el dólar a 40, pero todos seguían comprando igual o más, vaciando peligrosamente las reservas que quedaban. La encerrona fue que o se vendían masivamente dólares agotando las reservas o se lo dejaba subir generando un hiperinflación cuando los precios se ajustaran al dólar. Al final, como siempre, pasaron las dos cosas.
La tercera maniobra, tratar de calmar la demanda de dólares por parte del público pidiendo al FMI, por las dudas, un stand by, o sea un crédito contingente, un acuerdo para girar dólares en descubierto, solamente para pagar los vencimientos de las deudas en caso de necesidad, a una tasa bajísima, hasta 57 mil millones, vaya y pase. La cuarta maniobra, pedir real y efectivamente desembolsos de 44 mil millones para vendérselos a un mercado insaciable, sacar pesos de la plaza subiendo la tasa de interés con el objeto de de controlar la inflación así producida y al mismo tiempo bajar el déficit mediante una recesión bravísima, fue directamente fatal.
Un problema que empezó por haber dejado de ganar 14 mil millones y medio terminó con una deuda de 44 mil millones, el dólar cotizando al triple y un aumento escalofriante de la pobreza. No sorprende que semejante tormenta haya hundido al gobierno, un barco ya maltrecho que avanzaba a los tumbos: por las malas maniobras se perdió el equivalente de tres barcos... La torpeza es la explicación más benévola.
Ahora había que vender los dólares que habían entrado antes a las reservas por el carry trade para comprar LELIQS, es decir para comprar pesos y prestárselos al Gobierno y así financiar el gradualismo en el ajuste: subsidiar tarifas, planes y demás gasto social, el 70% del presupuesto. La pregunta es ¿a cuánto?
Salvo las inversiones en obra pública y en capacitación, todo ese gasto social no tuvo mayor retorno, ni aumentó las exportaciones, así que muchos dólares no había. Cuando hubo que devolverles los pesos a los que ya no querían renovar semanalmente las letras, todos fueron a comprar dólares en tropel. Se recurrió al Fondo, cambiando deuda cara en pesos y de cortísimo plazo por deuda barata y a un plazo algo mayor, en dólares.
¿Fue criminal venderles baratos esos dólares a los tenedores de letras? El Estado no tenía obligación de venderle dólares a nadie, y menos baratos, y menos prestados con el destino único de pagar las deudas internacionales, en dólares, solamente en el caso de que las reservas no alcanzaran. También es cierto que si el Estado no vendía, el efecto "Puerta 12" de todas las "oscuras golondrinas" comprando dólares al mismo tiempo hubiera disparado el precio y con él la inflación. Al final, eso pasó igual.
Náufragos y todo, gracias al terror fundado que inspira Esha, y a un esfuerzo titánico pero tardío, logramos sobrevivir y llegar a las islas del Congreso, de varias provincias y de muchas intendencias. Son una posición de repliegue más que suficiente para reequiparnos y volverlo a intentar.
OBJETIVO
Ganar las elecciones legislativas en el 2021, primer paso indispensable para volver en el 2023.
Se supuso que multiprocesada Esha no podía ganar, y ganó. Esha decía que la procesaban, no por sus actos archiconocidos y recontraprobados, sino solamente para evitar que ganara. Ahora es al revés, hay que ganarle para que los procesos avancen y culminen. El supuesto fin se transformó en el medio indispensable. Es una tragedia institucional, es un escándalo judicial, es una vergüenza nacional, pero es la REALIDAD.
Las elecciones las pierden o las ganan los oficialismos. Hay que reconocer que Esha y su Albertítere nos la están dando servida... hacen todo lo que se temía que hicieran, y mucho más. Si Alberto gobierna bien y se corta solo, llegarán divididos y no podrán ganar. Si llegan unidos, los errores y el desgaste del gobierno se le van a facturar a Esha, como la Titiretera de la Nación. cuestión de anotar todos sus errores para, cuando llegue el momento, pasar la factura electoral.
ESTRATEGIA Y REORGANIZACIÓN
Reinventar CAMBIEMOS con muchísima más participación de los partidos integrantes y de sus afiliados o simpatizantes. Hay que neutralizar la fuerza centrífuga que se hace sentir con el traspié.
Además, ampliar la alianza, tratando de juntarnos todos contra el gran problema, que sigue siendo Esha. Nunca sobran fuerzas.
Recuperar con tiempo el espíritu, la organización y capacidad de acción que se vieron después de las PASO y darle continuidad, institucionalidad y sobre todo reconocimiento.
Las alianzas suman los votos necesarios para ganar, pero a los partidos individuales les restan algunos votos, los de sus partidarios más intransigentes, a quienes no les gusta la alianza. El problema específico de CAMBIEMOS es ser una alianza hegemónicamente manejada por el PRO, a pesar de que no se sabe a ciencia cierta cuántos votos aporta cada parte y mucho menos cuántos votos pierde cada parte por estar aliada con las demás.
Entre amigos no es simpático hacer cuentas, pero las cuentas claras conservan la amistad. Una manera democrática de aclarar los tantos podría ser acordar amistosamente presentarse por separado a las elecciones parlamentarias del 2021. No es sano temerle al espejo, pero algunos pueden preferir no saber. Por supuesto, habría que acordar con gran claridad que después los legisladores de los tres partidos formarían un interbloque y votarían juntos en las Cámaras.
Así cada partido fortalecería al máximo su frente interno y en la alianza se sabría cuánto pesa electoralmente cada cual. Ello facilitaría el armado para el 2023, porque a las elecciones presidenciales sí que hay que ir juntos como una alianza (ampliada, en lo posible), o perder por separado.
TÁCTICA
Que los votos alcancen y sobren. No todavía quizás, pero darnos tiempo, el recurso más escaso (no se puede crear ni acumular), más difícil de manejar bien y más decisivo. La fórmula napoleónica de la victoria es definir de un golpe la situación poniendo la masa crítica en el lugar crítico y en el momento crítico. Determinar esas tres magnitudes con precisión es el arte de conducir. Querer ganar en toda la línea todo el tiempo agota. Hay que mantenerse en carrera, con el mínimo desgaste, hasta ver la oportunidad y entonces dar la gran atropellada, jugándose el todo por el todo.
ACCIÓN
Irse reuniendo para debatir ideas, elaborar una plataforma y planificar la campaña del 2021.
Realizar gestiones activas para movilizar a los afiliados de cada partido y luego reforzar y ampliar la alianza.
Reclutar descontentos fuera de la alianza: hoy, los jubilados, el campo, las fuerzas de seguridad; mañana, todos menos La Cámpora.
PRESENTARNOS SIEMPRE como la opción:
Plural en su ideología;
Abierta en su estructura;
Democrática en sus decisiones;
Participativa en sus procedimientos;
Constructiva en su actitud; y sobre todo:
VIABLE EN LO POLÍTICO.
La lógica de un pensante. Desafio: transformar al hormonal en pensante. Lo último que se pierde es la esperanza!
ResponderEliminarLo de pensante se agrega a lo de hormonal con la EDUCACIÓN. Su descuido criminal ha producido estragos y una involución muy difíciles de revertir.
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