El Garrahan es insignificante, pero el aumento a las universidades nacionales es un 0,2% del PBI.
Según las cuentas del gobierno, el superávit primario sería del 1,6 del PBI y el financiero del 0,50, o la sombra del superávit según otras cuentas (intereses devengados de la deuda, etc.), se voló. Como el equilibrio fiscal es innegociable, el Jefe de Gabinete tendrá que ejercer su facultad de reasignar partidas, eligiendo los gastos que se tendrán que reducir para afrontar los que demande ejecutar las leyes que se le han impuesto.
En el contexto de confrontación por el que todos han optado, es de suponer que el Ejecutivo cortará por dónde más les duela a los generosos diputados y provincias que votaron la insistencia. Podría empezar por los ATN, que son DISCRECIONALES y seguir por cancelar la financiación contemplada de obra pública nacional en ESAS provincias hasta el 2027.
Es verdad que no todo lo ofrecido a las provincias se les envió, lo cual puede haber afectado la credibilidad presidencial. Ahora se acabaron las dudas: pueden tener la más plena SEGURIDAD de que no se les va a mandar ni un centavo más de lo que por ley les corresponde hasta el 2027.
Todos reconocemos la calidad académica de la UBA. Sin embargo, sólo una auditoría de las cuentas respaldadas por documentación emanada de terceros aventaría las dudas de que además funcione como una caja del radicalismo "Evolución", dónde militar el vicerrector Yacobitti. Las múltiples y recientes Universidades Nacionales, a su vez, están sospechadas de ser cajas de La Cámpora: baste recordar los cuantiosos fondos entregados a Andrea del Boca para producir un teleteatro cuya calidad resulta incomprobable, puesto que jamás se llegó a estrenar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario